Santa Fe

Favaretto reclama por el estado del monumento a Monzón

El autor de la escultura que está emplazada en el paraje Los Cerrillos solicita a las autoridades que velen por su mantenimiento y seguridad. “Sería ideal restaurarla y ponerla a resguardo”, aseguró.

Sábado 21 de Junio de 2014

La escultura con la figura de Carlos Monzón, aquella que se encuentra emplazada en el paraje Los Cerrillos de la ruta provincial Nº 1, lugar donde el deportista perdió la vida, ya no luce resplandeciente como lo hiciera hace casi veinte años atrás cuando fue inaugurada. Y no es solo el paso del tiempo el causante de dicha realidad sino que también lo es el vandalismo y la falta de mantenimiento que tiene.

En consecuencia, quien es su autor, el reconocido escultor Roberto Favaretto Forner, alzó su voz, en diálogo con Diario UNO: “Se encuentra en un estado de abandono total, le faltan las placas, las paredes están rajadas, no hay árboles y todo a su alrededor muestra un estado de desidia absoluta”, dijo y agregó: “Considero que quienes tengan que velar por el cuidado de estos espacios públicos deberían sensibilizarse por el recuerdo que merece uno de los grandes deportistas de la zona y hacer algo”.

En ese contexto, Favaretto detalló que ya en varias oportunidades se acercó al lugar para trabajar en restauración, por la rotura de una oreja o parte de la nariz. “En esas oportunidades yo propuse que se hiciera un cerco para que no se siguiera con los daños, porque muchos papás que pasan por allí montan a sus hijos sobre los hombros de la estatua para sacarle fotos y en esa acción rompen o deterioran la obra”, explicó el artista, quien además comentó que hay gente que usa la parte de atrás de la construcción del monumento como baño, y que en el lugar no hay agua ni iluminación.

Por otro lado, el escultor hizo mención a la ausencia de las obras complementarias prometidas al momento de presentarse el proyecto. “En primer lugar se había pensado en una figura en bronce y luego se hizo de cemento, porque no se consiguieron los fondos necesarios; también se había propuesto colocar una cortina de árboles autóctonos como marco contenedor y referencial en el lugar, cosa que tampoco se logró; y por último se había prometido la instalación de dos salones, uno como comedor y otro para instalar un museo histórico con la vida de Monzón, obras que nunca se lograron”.

Y en esa línea agregó: “Me siento muy apenado por lo que está pasando y por el profesionalismo que me respalda es que creo que tengo que hacer algo. Incluso a algunas personas les manifesté mi deseo de que saquen la escultura de ahí para poder restaurarla, y si los consideran oportuno quienes tienen la autoridad en esto se podría trasladar a un lugar más protegido, al reparo de la indiferencia”.

Un poco de historia

El 8 de enero de 1995, cuando se conoció la noticia del deceso del ex campeón del mundo del boxeo Carlos Monzón, un grupo de seguidores conformó una comisión homenaje que juntó los fondos para realizar un monumento en su honor en el mismo lugar donde el consagrado deportista perdió la vida.

Para su construcción se convocó, por un lado, a un arquitecto que se ocupó de realizar un emplazamiento que tiene dos círculos de cemento. El primero simula ser dos brazos pequeños que simbolizan a los fieles amigos que le brindó la costa al boxeador; y el segundo y mayor representa a su gran campaña de campeón y al abrazo del mundo del deporte.

Por otro lado, se convocó al escultor Roberto Favaretto Forner, quien se encargó de realizar una figura con las mismas dimensiones del condecorado boxeador santafesino. “Me dieron las medidas exactas de altura, ancho de piernas, brazos, todo”, explicó Favaretto y detalló: “Con el fin de lograr que sea una figura amigable para la gente, se pensó en ponerla a una altura accesible, es decir sin ningún pedestal, al contrario de la que se realizó en la Costanera (fue encargada por la Comisión Mundial de Boxeo y ejecutada por el artista mexicano Mario Rendón Lozano, sobre un soporte de columna piramidal, en la intersección de Almirante Brown y Obispo Príncipe). Eso creo que fue un error, porque si ahora uno piensa en que rompen las esculturas que están a grandes alturas, cómo no van a hacer lo mismo con esta que está a la mano de todos”.

En consecuencia, Favaretto Forner hizo mención a la falta de respeto que existe sobre los trabajos de escultura en general que hay en la ciudad. “Frente al Hipódromo hay una escultura de bronce de tamaño natural que fue pintada con esmalte sintético blanco en donde iría su pantalón, de manera que el daño que tiene es irremediable, porque aunque la manden a pulir eso va a quedar marcado”, comentó y concluyó: “Yo tuve la oportunidad de vivir un tiempo en Europa y pude ver el respeto que allí se tiene sobre una obra emplazada; y ver aquí que hay una irreverencia increíble sobre lo mismo me da mucha pena”.

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