Un espacio central del barrio es la Granja La Esmeralda, una estación zoológica que permite conocer sobre las especies autóctonas y los cuidados que debemos tener como sociedad para preservar nuestro ecosistema.
Granja La Esmeralda: un paseo por la naturaleza que nadie se pierde
Es un ámbito con más de 30 años de historia, donde coinciden las actividades vinculadas a la educación, el turismo y la conservación de la fauna y la flora nativas. La Granja es visitada anualmente por más de 80.000 personas, muchas de ellas son contingentes de escolares –a quienes se les brinda una visita guiada– y turistas de todo el país, ya que la Estación se considera uno de los sitios obligados en las visitas a la ciudad.
Ese espacio también funciona como centro de rescate de los ejemplares de la fauna autóctona que son decomisados en controles e inspecciones acordes a la legislación vigente. Después del trabajo en la Granja, los animales –cuando las condiciones lo ameritan, previo dictamen de la Secretaría de Medio Ambiente– son liberados en los ambientes naturales más adecuados.
La estación biológica Granja La Esmeralda, sitio emblemático en la región, alberga una colección de animales de la fauna autóctona casi única en el país. Por eso es un espacio muy querido por los vecinos de la ciudad y muy respetado por los especialistas en la conservación del medio ambiente.
Gran Diversidad
El espacio, que se ha convertido en un paseo obligado de los santafesinos y los visitantes, cuenta con una colección de más de 70 especies entre batracios, reptiles, aves y mamíferos. Todos ellos están alojados en instalaciones que intentan reproducir sus ambientes naturales de origen.
La sede de la Granja es un predio de 13 hectáreas, muy arbolado y con un paisaje que está muy lejos de lo que se ve en el resto de la ciudad. El lugar funciona también como Centro Regional de Rescate, alojando animales decomisados en procedimientos contra el tráfico ilegal por las autoridades de Fauna de Santa Fe y de provincias vecinas.
Por otro lado, la Estación Zoológica Experimental aspira, además, llegar a ser una vidriera permanente de las potencialidades productivas de las diferentes zonas de la provincia.
Recorrido histórico
La Granja La Esmeralda comenzó siendo un establecimiento agropecuario de 28 hectáreas ubicado en Guadalupe, en la zona de chacras, sobre el camino 15 de Noviembre. El predio tenía un acceso arbolado de tipas y gran cantidad de plantas frutales: olivos, higueras, durazneros y citrus, así como gran variedad de animales de corral.
A mediados del siglo XX los propietarios instalan La Técnica, usina de pasteurización de leche y sus derivados. En 1947, luego de casi un año de conflictos laborales y problemas económicos, es declarada de utilidad pública y sujeta a expropiación.
Al poco tiempo se transfiere ese predio con los bienes accesorios a la Secretaría de Agricultura, Ganadería e Industria, con destino a campo de investigación y fomento de las actividades de granja, entre otros. Desde entonces, ha sufrido varias transformaciones. El predio fue subdividido, adjudicándose parte del mismo al Club Universitario y a la Empresa Provincial de la Energía, quedando conformado el actual predio con 13 hectáreas de superficie.
Hasta 1969 continuó con su destino de granja, dedicándose principalmente a la cría de cerdos para exposición. En ese momento el Ministerio de Agricultura y Ganadería decidió conformar una Estación Zoológica con carácter experimental. Por entonces el doctor Ignacio Maciel era director de Recursos Naturales.
Los primeros animales fueron unos pocos ciervos axis, traídos de Azul (provincia de Buenos Aires) y los primeros yacarés que nacieron en ese lugar provenían de nidadas de la zona de San Cristóbal.
El 17 de julio de 1970 se registra el nacimiento del primer ciervo axis. Otros habitantes eran pecaríes, carpinchos, guazunchos, osito melero, patos, cisnes, ñandúes.
Según se detalla en la Granja, el primer inventario de la colección zoológica que se conoce es del 8 de marzo de 1973 y está firmado por Francisco Di Luca. Allí se muestra que la mayoría de los especímenes eran aves y le seguían los mamíferos, mientras que los reptiles eran los de menor número.
Paulatinamente se fue ampliando la colección faunística, y el 10 de noviembre de 1983 la Estación Zoológica Experimental fue abierta al público, iniciándose así una acción educativa y de divulgación que vino a sumarse a las de investigación y experimentación referidas a la fauna silvestre.
Un pedido para que se cierre la estación zoológica
El sitio web para realizar pedidos y difundir reclamos Change.org tiene, desde el año pasado, una petición dirigida al gobernador Antonio Bonfatti para que cierre la estación zoológica experimental Granja La Esmeralda. La iniciativa ya sumó más de 8.000 adhesiones.
El debate se despertó por algunos problemas edilicios, de infraestructura y el estado en que se mantiene a los animales. El reclamo, al cierre de esta edición, tenía 8.127 firmas y necesita 1.873 más para llegar al objetivo que se había planteado.
“El horror de la Granja Esmeralda tiene que salir a la luz pública para poder revertir esta situación que sufren los animales encerrados allí”, se señala en el documento que se difunde en el sitio web, que se utiliza para canalizar los reclamos sociales en gran parte del mundo.
Y agrega: “Por eso pedimos y exigimos que la Gobernación de Santa Fe tome cartas en el asunto. Ya sea el cierre del zoo, o en su defecto, convertir el predio en reserva sin acceso al público. Los animales de la Granja Esmeralda están hacinados, abandonados, mal alimentados y en muy mal estado de salud (a simple vista puede distinguirse). El predio está en condiciones deplorables. Y como si todo esto fuera poco tienen dentro lo que ellos llaman Proyecto Yacaré, donde comercializan la carne y las pieles o cueros de los yacarés que ellos mismo hacen reproducir”.
En su momento, las autoridades expresaron que se realizarían las obras necesarias para mantener el lugar.












