La explosión que tuvo lugar el domingo a la noche en una panadería ubicada sobre avenida J.J. Paso y 4 de Enero dejó siete personas heridas, una de ellas de gravedad, empleada de dicho comercio. Además se vieron afectados dos locales aledaños.•LEER MÁS: "El estado de Antonella es crítico por la negligencia y la desidia total de sus empleadores"
Tras la explosión en una panadería por un escape de gas, Antonella Olmedo pelea por su vida
La empleada de la panadería siniestrada en J.J. Paso y 4 de Enero está en estado crítico. Una boca de gas al descubierto causó la detonación, que también afectó a otros dos locales
14 de septiembre 2015 · 21:55hs
Antonella Olmedo tiene 20 años y se encuentra internada en el hospital José María Cullen en terapia intensiva y con asistencia mecánica respiratoria. La empleada de la panadería siniestrada sufrió quemaduras en entre 70% a 75% de su cuerpo, con afectación de las vía aéreas. “El pronóstico es más que reservado. Tiene una gran inestabilidad hemodinámica (sus signos vitales como la temperatura, presión, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria fluctúan, lo que se traduce en una incapacidad del organismo para regular la circulación), que requiere muchísima atención. Por las quemaduras ha perdido mucho líquido y proteínas. Es una persona joven y hacemos lo imposible para que mejore y salvarla”, le dijo anoche a Diario UNO el doctor Roberto Chito, director del nosocomio.
De ahora en más solo resta esperar la evolución de la joven. Lo que más preocupa dentro de este cuadro es la afectación de las vías aéreas. “Las vías áreas son más propensas a tener infecciones más rápidamente. Además, la asistencia respiratoria hace que la complejidad sea mayor”, sostuvo.Pasadas las 24 horas de observación (que se cumplían anoche), se deberá seguir con los cuidados intensivos para evitar cualquier tipo de complicación en sus órganos. “En los pacientes quemados hay mucha propensión a la infección pulmonar y a los trastornos en el funcionamiento de sus riñones; hay que evaluar eso también”, agregó el profesional y dijo que si bien el cuadro es grave, hay que controlarlo día a día. Conexión. En la imagen se observa la cañería de gas que habría originado el desastre. Un escenario desolador El lunes por la mañana, el estado de la esquina en la que hasta hace poco se instalaba un local, era desértico. El perímetro del incidente aún estaba vallado por cintas; los transeúntes que pasaban por la zona se paraban a observar cómo había quedado el lugar. El panorama era desolador.El epicentro del incidente estuvo en la panadería ubicada sobre J.J. Paso al 2900 perteneciente a la firma Colella Industria Panaderil (distinta que la firma Franco Colella, según se encargaron de aclarar desde esta empresa). Desde Bomberos Zapadores confirmaron a Diario UNO que el origen de la explosión fue una fuga de gas. El jefe de bomberos de Santa Fe, Omar Aldorino, confirmó que al momento de realizar las pericias encontraron en el lugar un caño de gas al que le faltaba el tapón de epoxi que hace de cierre de la cañería.• LEER MÁS: Los vecinos de la panadería habían sentido olor a gas durante todo el día La explosión se produjo cuando la víctima aparentemente intentó desenchufar un aparato eléctrico. Como resultado de la inflamación que generaron las chispas en contacto con la pérdida de gas, se produjo la explosión. “Había un artefacto que fue removido, no sabemos aún por qué pero no se tomó la precaución de cerrar con un tapón de seguridad esa salida”, explicó Aldorino, quien aseguró que de haberse colocado ese elemento se habría evitado el incidente.“No sabemos qué había antes en el lugar donde estaba la boca de salida del gas. Una vez retirado eso, quedó libre, sin ningún tapón. La instalación de gas tenía la llave de paso que no estaba cerrada completamente al ciento por ciento”, aseguró el jefe de bomberos.La boca de gas estaba descubierta y delante de esta se había instalado una heladera exhibidora vertical. Aldorino confirmó que si bien se trata de algo accidental, esto se podría haber evitado si se hubiera colocado el elemento de seguridad correspondiente, en este caso el tapón de cierre. Dolor. Amigas y familiares de Antonella Olmedo, ayer, en los pasillos del hospital José María Cullen / Foto: Juan Manuel Baialardo - Uno Santa Fe
En tanto, desde Litoral Gas SA confirmaron que la empresa no contaba con ninguna denuncia previa al incidente que se registró el domingo.
Delito culposo Desde el ámbito legal, el fiscal regional Nº 1 Ricardo Fessia confirmó que se estaba trabajando para determinar la existencia de hechos vinculados con elementos culposos como una conexión inhabilitada. “Todo indica que fue por una pérdida de gas y tenemos que esperar el informe de bomberos”, adelantó el fiscal.En base a las pericias, restará determinar si hubo negligencia o imprudencia de parte de algún operador. Fessia aseguró que el escape de gas de la red provenía de una conexión domiciliaria, donde luego de haberse sustraído un elemento, dejaron el pico de gas sin su cerramiento respectivo.“La joven quiso operar un aparato que estaba colgado cerca del techo y que sirve para matar los insectos, y al querer operarlo se habría producido el accidente, ya que este dispositivo generaría una chispa más importante que cualquier otra luz. Esa fue la chispa que disparó la explosión”, explicó Fessia.Si bien las causas aún no fueron confirmadas fehacientemente, también resta establecer si el local contaba con la habilitación correspondiente, si la instalación de gas había sido hecha por un profesional matriculado y si el comercio tenía habilitación por parte de la empresa de gas para funcionar. Drugstore. Uno de los comercios linderos afectado por la explosión / Foto: Manuel Testi - Uno Santa Fe“Hay que ver si alguien operó sobre la red de forma indebida. Es un poco prematuro establecer responsabilidades tan a priori, evidentemente se trata de alguna figura culposa. Pero resta tiempo para definirlo”, sostuvo Fessia.
Sin respuestas En tanto, Gustavo Arregue Sala y su mujer, Marcela, estaban desorientados y a la espera de una respuesta. Ello son los propietarios de un drugstore aledaño, que abrieron hace cinco meses y en el que trabajaban todos los días para poder vivir. El local sufrió las consecuencias de la explosión.Gustavo atendía en el momento del incidente y si bien se habían percatado del olor a gas, nunca pensó que este provenía del local contiguo. “Pensé que era un auto o una cañería subterránea; una clienta se percató del olor cuando ingresó al local”, relató Gustavo, quien ante la duda revisó sus instalaciones para constatar. “Yo tengo todo bien cerrado, es imposible que haya gas. Había revisado y cerrado el gas”, señaló el comerciante, quien al momento de la explosión estaba en compañía de un amigo y su hijo. El impacto que esta generó los expulsó del local, depositándolos en la calle. A pesar del gran impacto, solo sufrieron quemaduras leves.“Era una luz, como si cayera un rayo, y la explosión. Fue horrible, las rejas del local quedaron desprendidas hacia afuera”, describió el comerciante, quien está a la espera de que algún responsable brinde respuestas a las pérdidas que sufrió.Romina Elizalde / [email protected]















