La Cámara de Diputados de Santa Fe convirtió ayer en ley la modificación a la ley de emergencia en seguridad que prevé el llamado a veteranos y cadetes de la Policía para cumplir funciones en los grandes conglomerados provinciales.
Ya es ley la incorporación de cadetes y retirados a la Policía
El mes pasado, en sesiones extraordinarias, el Senado provincial le había dado media sanción a la iniciativa del Ejecutivo para incorporar a unos 2.000 nuevos efectivos policiales.
Ayer a la tarde los legisladores aprobaron la incorporación de policías retirados y cadetes que estén cumpliendo su primer año de formación en el Instituto de Seguridad Pública (Isep) santafesino para asignarles tareas administrativas en las ciudades más importantes de la provincia y liberar así agentes en funciones para poder destinarlos a los patrullajes callejeros y combatir el delito.
Los diputados aprobaron la iniciativa por amplia mayoría en el caso del ingreso al servicio de los cadetes de primer año, mientras que para la incorporación de veteranos de la fuerza, el justicialismo se abstuvo aunque no trabó el tratamiento de la norma, por lo que la votación fue más reñida: 17 votos a favor, 16 abstenciones y 2 en contra. Con la aprobación, la ley quedó sujeta a la reglamentación del Poder Ejecutivo, que tiene previsto incorporar a unos 2.000 nuevos efectivos en el término de aproximadamente dos años.
Consenso
Las iniciativas habían sido explicadas por el ministro del área, Raúl Lamberto, a los senadores en una reunión realizada hace dos semanas y en ese momento, en poco menos de 24 horas, se construyó un consenso político suficiente para que aparezcan los votos.
De hecho, en una primera instancia en el Ejecutivo no eran muy optimistas con el tratamiento en el corto plazo de esos dos proyectos que modifican la ley de emergencia de seguridad. Sin embargo, el acuerdo entre oficialistas y opositores para tomar deuda pública, que se realizó en paralelo, con el objetivo de hacer grandes obras de infraestructura, también destrabó estos temas vinculados con la seguridad.
Lo cierto es que la ley permitirá sumar al patrullaje a unos 2.200 cadetes con un año de formación en el Isep, en lugar de los dos que hasta hoy son los exigidos para ingresar a las fuerzas de seguridad, y también a policías retirados.
En ese sentido, la idea es dejar abierta la alternativa de que suboficiales jubilados vuelvan a la actividad, siempre y cuando tengan una buena foja de servicio (sin causas judiciales o administrativas en su haber) y un buen estado psicofísico. Los retirados no harán patrullajes, de acuerdo a lo explicado oportunamente por el ministro Lamberto sino que se dedicarán a la vigilancia de puestos fijos –escuelas, tribunales, bancos y otras dependencias públicas– y a custodias dispuestas por la Justicia.
En un primer análisis que hizo el gobierno, hay alrededor de 3.300 suboficiales retirados de la Policía en toda la provincia que estarían en condiciones de regresa













