Judiciales

La banda de policías que hacía falsos allanamientos evitó el juicio oral

Acordaron penas de cinco y cuatro años por medio de acuerdos abreviados. Uno de los cabecillas sigue investigado por la Justicia federal

Jueves 11 de Abril de 2019

Finalmente y en camino a cumplirse dos años de su detención, los cuatro policías que integraban la banda que cometía allanamientos ilegales en distintas propiedades de Santa Fe y la zona, evitaron el juicio oral y público luego de acordar distintas penas por medio de juicios abreviados. Se trata de la causa que investigó a los efectivos Adrián Celer, Leonardo Velázquez, Cristian Gutiérrez y Exequiel Romero, todos detenidos desde el 10 de noviembre del 2017.

Los cuatro uniformados, que se encuentran en disponibilidad, fueron apresados porque ingresaron de manera ilegal a una propiedad ubicada en Iturraspe y el terraplén donde increparon al ocupante para que este les entregue la "droga y las armas". Cuatro días después de aquel hecho, el juez penal Sergio Carraro ordenó que todos permanezcan en prisión preventiva sin plazo tras haber sido imputados por los delitos de "tentativa de robo calificado, allanamiento ilegal, tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra y tentativa de falsificación de documento público".

Si bien el caso iba camino al juicio oral y público, entre el viernes de la semana pasada y el miércoles, los uniformados optaron por asumir la responsabilidad y cerrar penas por medios de juicios exprés con los fiscales del caso, Ezequiel Hernández y Mariela Jiménez. Quienes primero acordaron fueron Gutiérrez y Romero en el marco de una audiencia llevada a cabo el viernes ante el juez penal Jorge Patrizi. En el caso de Gutiérrez, acordó por cinco años y en el de Romero por cuatro años y seis meses de prisión. En ambos casos de efectivo cumplimiento.

En tanto, en la jornada del miércoles, ante el juez Rodolfo Mingarini, Celer acordó también cinco años de prisión, mientras que Velázquez cerró por cuatro años y dos meses de cárcel.

Los cuatro acuerdos deberán ser analizados por ambos magistrados quienes en el plazo establecido, de cinco días aproximadamente, tendrán que resolver si homologan el juicio abreviado y dictan condena. 

Logística

A las 2.30 del 6 de noviembre del 2017, los cuatros uniformados ingresaron vestidos de policía y encapuchados al domicilio del barrio Barranquitas. Allí, redujeron al morador y mediante la utilización de un arma de fuego, una 9 milímetros, le exigieron la entrega de drogas, armas y dinero. 

La violenta situación fue advertida por vecinos del lugar que rápidamente dieron aviso a la policía por lo que inmediatamente arribó al lugar una unidad del Comando Radioeléctrico. Al detectar que la situación era anómala,  los efectivos policiales detuvieron a sus pares y los trasladaron a la seccional sexta donde quedaron detenidos.

Con el devenir de la pesquisa, los investigadores del caso lograron establecer que lo sucedido en barrio Barranquitas no era la primera vez que había pasado. Es que mediante el peritaje llevado a cabo al celular de Celer se pudo conocer cómo era el modus operandi de la banda.

Mediante un grupo de WhatsApp llamado "Y el asado", los policías pautaban el horario y el lugar para irrumpir y así ingresar de manera ilegítima a viviendas. "Comer el asado a las 2", "QTH", "Ya verifiqué para el asado de esta noche" (en alusión a las casas a ingresar), "no tengo dinero, hoy está especial para el asado", fueron algunos de los mensajes encontrados en el grupo.

Pero los mensajes en el Samsung GSM GT-I9192 Galaxy S4 Mini Duos  que era propiedad de Celer los chats revelaron otros asuntos de índole federal que abrieron una nueva investigación.

Contactos

Un total de 13 chats llevados a cabo entre Celer y un argentino radicado en Paraguay, identificado como José Luis D. alias "Gordo Pascuala", permitió al fiscal federal Walter Rodríguez iniciar una investigación contra el agente policial tras evidenciar su vínculo con una organización narcocriminal de Paraguay.

En los chats en cuestión, "Gordo Pascuala" le suministraba a Celer cuáles eran los lugares de Santa Fe y la zona donde se vendían estupefacientes. Con ese dato, el uniformado –creen desde la Justicia federal– junto con otros miembros ingresaba en la vivienda y les "mejicaneaba" el cargamento.

La Fiscalía Federal además investiga a Celer por haber adquirido estupefacientes y un arma de fuego, en Paraguay, tras efectuar un giro el 11 de octubre del 2017 por un monto de $19.100 desde un local de la empresa Western Union ubicado en la Ruta Nacional 168.

En tanto, se encuentra bajo la mirada judicial por haber alertado, el 20 de octubre del 2017, al "Gordo Pascuala" sobre una "orden federal" que existía y que tenía como fin interceptar un camión de patente del Paraguay que trasladaba un cargamento con "mercadería ilegal".

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