La adicción a las redes sociales se está convirtiendo en algo cada vez más común. Olvidarse del celular llega a producir ansiedad a aquellos que no son capaces de mantenerse ni un segundo alejados de él.
Las 10 claves para detectar si una persona es adicta a las redes sociales
Es que pese a los beneficios que han traído consigo las nuevas tecnologías, condicionar la vida a un dispositivo móvil puede llegar a ser perjudicial para la salud. Incluso se han tenido que abrir clínicas de desintoxicación para aquellas personas adictas a estos aparatos.
Con la proliferación de las redes sociales las personas se vuelven cada vez más dependientes de la vida virtual. Facebook, Instagram, Twitter e Instagram están sustituyendo a la vida real. En las redes sociales se suelen proyectar sólo los momentos positivos del día a día por lo que las interacciones con los demás usuarios suelen aportar una sensación gratificante de reconocimiento y felicidad.
Algunos signos pueden ayudar a conocer el nivel de dependencia a las redes sociales:
• Lo primero que haces al abrir los ojos es consultar todas tus redes sociales en busca de novedades.
• Revisas con mucha frecuencia tus perfiles en redes y esperas obtener con la mayor inmediatez posible un feedback positivo.
• Muestras síntomas de frustración si no consigues notoriedad en tus redes.
• Exploras con avidez las publicaciones de tus "amigos" en busca de sus nuevos acontecimientos y te sobreviene el pensamiento de que su vida es mejor que la tuya.
• Estar con mucha gente no te impide estar actualizando tus perfiles constantemente.
• Tienes la necesidad de publicar y fotografiar todo lo que te sucede, desde tus comidas diarias hasta tu pose antes de dormir.
• Das "me gusta" compulsivamente a todas las publicaciones de tu muro.
• Sustituyes las conversaciones cara a cara con las charlas a través de internet, en las que sientes más comodidad.
• Te mantienes en línea casi todo el día.
• Salir de casa sin tu teléfono es sinónimo de estrés y taquicardias.
Es importante evitar este tipo de comportamientos y aprovechar el uso de las redes con sentido y moderación. Por eso lo ideal sería apagar el móvil por las noches y priorizar las relaciones personales antes que las virtuales.












