Judiciales

Acalorado intento de juicio abreviado en la causa "Maros" terminó frustrado

En medio de gritos, la titular de la agencia Marcela Arévalo se negó a firmar por una pena de tres años de prisión

Miércoles 14 de Noviembre de 2018

La causa que investiga el fraude de la agencia de viajes "Maros Turismo", sumó un nuevo capítulo este miércoles en el subsuelo de tribunales luego de que la titular de la compañía, Marcela Arévalo, se negó a firmar  un juicio abreviado por tres años de prisión efectiva.

El caso remonta a enero del 2017, cuando un centenar de clientes se concentraron fuera de la agencia, ubicada en  1º de Mayo y Obispo Boneo, para reclamar el dinero aportado para futuros viajes al exterior los cuales nunca lograron efectuarse tras la quiebra de la empresa. Por el hecho quedaron detenidas las propietarias y titulares registrales de la firma, Arévalo y su madre, Ana Felice y la empleada, Lucila García. También, la por entonces pareja de Arévalo, Miguel Correa.

Los cuatro quedaron en prisión preventiva y en distintos tramos del proceso, a lo largo del 2017, recuperaron la libertad. Primero fue Correa y García, que terminaron beneficiados por un fallo de la Cámara de Apelaciones, que llevó la firma del juez Roberto Reyes que le puso un plazo a la Fiscalía para que presente la acusación y en caso de que si eso no sucedía, en treinta días debían ser excarcelados Correa y García. Fue por esa razón que el 17 de abril del año pasado el juez Jorge Patrizi otorgó el beneficio.

Distinta fue la situación de Arévalo, la cual permaneció en prisión preventiva durante un año y tras una audiencia del 225 –control de la detención– recuperó la libertad. Esa excarcelación, sostienen desde la Fiscalía, se produjo porque la mujer habría aceptado firmar un juicio abreviado, el cual esta mañana terminó frustrándose en tribunales cuando junto con su abogado particular, Federico Baridón se negó a cerrar el acuerdo que llevaba la firma de conformidad de su abogado anterior (quien también es socio del actual), Martín Risso Patrón.

El rechazó ocasionó un fuerte enojo en los fiscales del caso, Omar De Pedro y Lucila Nuzzo y los querellantes de la causa, César Andrés Rojas, Balbina Cavallieri, Celeste Roa Hertelendi y Marcelino Lago, los cuales le pusieron las quejas al juez Héctor Gabriel Candioti y a su vez anticiparon que pedirán una sanción en el Tribunal de Ética del Colegio de Abogados para el defensor de Arévalo.

Fuertes cruces

Durante la audiencia y por primera vez, Arévalo pidió la palabra y cuestionó el proceso y apuntó contra los fiscales y los abogados querellantes. A su vez recordó cómo fue la detención, aquel 3 de enero del 2017, cuando sus clientes se concentraron en la agencia para repudiarla.

"Jamás me protegieron la cabeza, en ese momento un hombre me tiró un botellazo", sostuvo. "Todo porque quise posponer un viaje, algo que está contemplado en la ley de turismo, en la 18.829, que todas las agencias lo hacen por un problema financiero", explicó. "Había un préstamo que solicité para poder subsanar esa situación como lo hice en el año 2015", agregó en torno a por qué se habrían cancelado los viajes.

Arévalo se refirió además a que el 14 de noviembre del 2017 fue víctima de un motín en la cárcel donde purgaba la prisión preventiva y donde corrió riesgo su vida según indicó. "Dos días después me ofrecen firmar este procedimiento abreviado donde se venían suspendiendo un montón de audiencias en donde no estaba la posibilidad de poder recuperar la libertad", recordó.

La imputada denunció también que fue víctima de violencia de género ya que según su criterio el fiscal De Pedro se negó a peritar el teléfono de Correa –coimputado en la causa y expareja de Arévalo. "Me dijo «usted lo volvía loco»", acusó.

Ofuscado y sorprendido por los dichos, el fiscal De Pedro intervino y le dijo al juez Candioti que estaba siendo calumniado por Arévalo. "No tenemos que soportar este tipo de agravios que tiene claramente preparados", cuestionó.

El juez puso orden en la sala y pidió a la imputada que explique si aceptaba o no el abreviado que ya había sido acordado. "No lo voy a firmar", reiteró. "Quiero denunciar por  calumnias, mentiras y violencia institucional", expresó.

El acuerdo que no fue

El juicio abreviado por el cual hoy las partes no lograron ponerse de acuerdo tenía previsto cerrar una pena de tres años prisión efectiva para Arévalo por los delitos de "estafas reiteradas y falsificación y adulteración de documento privado".

Esa pena es en relación a 343 víctimas que fueron estafadas con la compra de viajes a distintos lugares turísticos y que tras el quiebre de la empresa, en diciembre del 2016, provocó la caída de todos los paquetes vendidos y que dio inicio a la causa penal que tiene a los fiscales Nuzzo y De Pedro a la cabeza.

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