Desde el 28 de agosto al 8 de septiembre en República Checa, se disputará el Mundial Sub 20 de Waterpolo. Hay dos jugadores del Club Regatas de Santa Fe, entidad que cuenta con muchos chicos y chicas que lo practican, que son Nicolás Fernández de 18 años, y Mateo Freyre de 19, que fueron convocados a integrar la selección nacional Sub 20 para el Mundial a realizarse en Praga.
Dos santafesinos integran la selección Sub 20 de waterpolo
UNO Santa Fe
Mateo Freyre es un destacado jugador de waterpolo y forma parte de la selección nacional Sub 20.
En República Checa será el campeonato, pero el dato más importante es que la competencia se iba a realizar en nuestro país, en la misma fecha, pero la situación generada por la pandemia, y los casos en nuestro país, provocaron que se tome la decisión de cambiar la sede, y eso para el equipo argentino fue impactante, ya que se necesitan 3.000 dólares por jugador para poder representar al país.
"Estamos muy satisfechos con esta convocatoria, nosotros nos estamos preparando muy bien, más allá de que Argentina a nivel mundial no estamos para ir a pelear un podio, o estar entre los primeros diez. Sucede que la política deportiva en nuestro país no es buena y esperemos que cambie para mejor" comenzó señalando Mateo Freyre a UNO Santa Fe.
El waterpolista santafesino comentó que "nos sentimos satisfechos de que estamos haciendo nuestra mejor versión para poder ir lo más preparado posible a la competencia. El tema del covid ha influido bastante negativamente, más que nada no tenemos las posibilidades de juntarnos a entrenar con nuestros compañeros de Rosario y Buenos Aires. Se nos hace complicado continuar preparándonos como equipo. Es muy individualmente, cada uno por su lado, y por ahí los fines de semana nos terminamos juntando, pero se complica mucho por el tema económico".
El deportista del Club Regatas de Santa Fe expresó que "viajar todos los fines de semana a Buenos Aires o a Rosario se dificulta por cuestiones económicas, ya que el costo es elevado. El Mundial se iba a realizar en nuestro país, con la misma fecha, pero ahora se hace en Praga, debido a las cuestiones vinculadas al covid, y que en Argentina la situación está un poquito complicado. Particularmente con el tema invierno, y la gran cantidad de casos, entonces se buscó una sede, en Europa, que es verano, que tiene menos casos, y que ya está un poco más calmo".
En el mismo sentido, Mateo destacó que "esa determinación de cambiar Europa por Argentina fue un bajón, anímicamente nos pegó fuerte, porque cambiar la sede a último momento no es algo lindo. Principalmente por lo económico, porque así de un día para otro tenemos que juntar 3.000 dólares por jugador. La verdad es que para cualquier bolsillo es mucha plata, y el cambio de sede repercute en lo deportivo. De ser locales pasamos a ser absolutamente visitantes, eso también nos baja un poco, pero estamos haciendo todo lo posible para conseguir todo para poder viajar".
Un cambio de destino oneroso
Para poder costear el viaje los chicos santafesinos han tenido que salir a buscar recursos. "Para conseguir el dinero estamos haciendo beneficios, junto a Nicolás Fernández, que es mi compañero de acá de Santa Fe, con quién viajaremos al Mundial, y junto con la gente del club, de la subcomisión de waterpolo, estamos vendiendo alfajores, y una venta de hamburguesas. Eso es a nivel Santa Fe, y con los chicos del equipo nacional, a nivel Buenos Aires, se está por abrir una cuenta de mercado pago o un cbu para que la gente pueda donar desde 50 y 100 pesos, para recaudar para todo el equipo, porque a los trece jugadores se nos está complicando".
Para viajar al Mundial Sub 20 los chicos han debido entrenar con mucha intensidad y seriedad, y sobre esta cuestión, Mateo describió que "es incontable la preparación que hemos tenido, muchas horas, muchos viajes, y el tiempo dedicado. Una jornada de entrenamiento hoy en día, ya que estamos en la puesta a punto, y no bajamos de dos o tres turnos de entrenamientos. Por lo menos dos de agua, más uno de gimnasio, eso durante la semana, a lo que hay que agregarle los fines de semanas que hay que ir a Rosario o Buenos Aires, o también a veces vienen los chicos a Santa Fe, con lo cual la preparación es bastante compleja y muy intensa".
La última consulta estuvo orientada a saber cómo está el waterpolo en Regatas, y el integrante de la selección nacional manifestó que "por suerte, más allá de todo lo que está pasando a nivel pandemia, seguimos creciendo, continuamos sumando más chicos y más chicas, no paramos de crecer en cantidad de jugadores. Como deporte, y como subcomisión estamos haciendo cosas muy interesantes, y seguimos trabajando para que no se frene el crecimiento. A nivel nacional se está trabajado en el mismo sentido, para que el waterpolo tenga más adeptos, y chicos que lo practiquen".













