Embalado por la performance de la Scaloneta, el presidente Javier Milei ofreció la Casa Rosada al plantel de la selección argentina de fútbol para un eventual festejo una vez finalizado el Mundial, aunque aclaró que él no estará presente para evitar cualquier tipo de interferencia política.
La selección todavía no pasó los cuartos de final y Milei ya ofrece la Casa Rosada para festejar
El presidente aseguró que, si el plantel acepta la propuesta tras el Mundial, no estará presente ese día para evitar “interferencias políticas”
Foto: Archivo / La Capital.
En 2022 los campeones del mundo rechazaron una invitación similar para festejar el título en la Casa Rosada.
"Puse la Casa Rosada a disposición y cuando los jugadores vayan, para que no tengan interferencia política, ese día la vacío", afirmó el primer mandatario en declaraciones radiales, al día siguiente del triunfo argentino frente a Egipto en los octavos de final de la Copa del Mundo.
En ese sentido, Milei subrayó con énfasis: “No tengo nada que hacer en esa foto. Los que ganan los partidos en la cancha son ellos. El mérito es de ellos, el logro es de ellos y la fiesta es de ellos y los argentinos”.
Milei y las "interferencias políticas"
El presidente fue más allá en su gesto y adelantó que haría lo posible para que el histórico edificio quedara completamente libre de presencia oficial, pese a que la selección todavía no superó los cuartos de final.
“Me quedaría en Olivos. Hasta me tomaría el trabajo de convencer a mi hermana (la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei) de que no vaya a trabajar”, comentó el jefe del Estado.
La propuesta tiene como antecedente lo ocurrido en 2022, cuando los campeones del mundo rechazaron una invitación similar para festejar el título en la Casa de Gobierno, en un intento por evitar un uso político de la conquista deportiva por parte del entonces presidente Alberto Fernández.
Durante la entrevista, Milei también rechazó las versiones que atribuyen los buenos resultados de la Argentina a supuestas ayudas arbitrales o a factores extradeportivos.
Calificó esas especulaciones como "una tontería" y descartó que su vínculo con el presidente estadounidense, Donald Trump, tenga alguna incidencia en el desarrollo del torneo.














