Seguridad, iluminación y limpieza fueron los pedidos puntuales que un grupo de vecinos y comerciantes que desarrollan sus tareas en las inmediaciones de la Plaza del Soldado, elevaron al municipio en 2016.
Preocupa a los vecinos y comerciantes el abandono de la Plaza del Soldado
UNO de Santa Fe/José Busiemi
El reclamo que desde septiembre del año pasado recorrió tres diferentes secretarías -según lo indica el sistema de expedientes, que ingresó bajo el número DE-0448-01342714-1-, aún no obtiene respuesta y permanece en estudio.
Instalada en el corazón del microcentro, este espacio es transitado a diario por un importante número de ciudadanos que pueden evidenciar a simple vista el estado precario en el que se encuentra. La noche se lleva la peor parte, ya que el lugar se convierte en tierra de nadie y en el escenario elegido por algunas barras para rendir cuentas.
Los comerciantes consultados por UNO y que desde hace décadas se instalaron para poder trabajar a diario brindaron testimonio de lo que se vive en el lugar.
José Giancarelli, propietario de un local comercial, fue contundente al afirmar que solo es necesario observar a simple vista para ver las falencias que la plaza padece.
"Lo que se necesita es que la mantengan un poco más, porque es la plaza del microcentro, es muy transitada y concurrida. Lo que pasa también es que está afectada por cuestiones de inseguridad", afirmó el comerciante que heredó el negocio familiar que se instala sobre Pasaje Bustamante.
Víctor Oliva posee un puesto de revistas en la zona sur de la plaza. Desde hace quince años trabaja en el espacio y hoy describe la realidad que se vive en el lugar ubicado en el corazón del microcentro. "La plaza no tiene luz, tampoco canillas ni hay agua en la fuente. No tenemos nada".
Por su parte, Fernando Pagliaroli, propietario de un local dedicado al arreglo de calzados, aseguró que la plaza siempre está igual. "Lo que pasa es que la arreglan y no la cuidan. Desconozco si es caro poner una persona que lo haga", aseguró el comerciante que hace 36 años se instaló en la esquina norte del espacio público.
En torno al estado de las instalaciones y elementos necesarios para que los visitantes puedan disfrutar el lugar, Oliva fue contundente: "Hace bastante que no se hace nada, no puede ser que no haya agua ni baños. Acá atrás (señalando la parte trasera del puesto) me pusieron un baño", ejemplificó el puestero.
Escenario de peleas
Desde hace unos meses el espacio se convirtió en escenario de enfrentamientos entre las personas que en ocasiones se encuentran en la plaza o en cercanías. Ya sea entre bandas o particulares, estas escenas alteran la rutina tanto de los comercios como de los ciudadanos que por allí transitan.
La preocupación por parte de los propietarios de los locales es obvia, por lo que consideran necesaria la presencia de una figura que brinde seguridad a todos. "A mí no me afectan, pero acá hace falta que esté la policía, no que vengan una vez que ya surgieron los problemas", relata Víctor, cuyo negocio permanece abierto desde la mañana hasta el mediodía y luego a partir de las 17 hasta altas horas de la noche.
El comerciante no duda en asegurar que durante la última parte del día, el espacio público se convierte en "zona de nadie". "Mucha gente que se pelea, es por problemas de barras. Eso es lo que pasa en la Plaza del Soldado", relató Oliva.
Giancarelli coincidió en este aspecto al asegurar que durante el día la situación no es tan palpable como sucede en el horario nocturno. Además, recalcó que esta situación afecta la actividad comercial, ya que se evidencia una baja en las ventas a raíz de la inseguridad. "Lamentablemente no nos vamos a hacer las víctimas, porque es un problema que afecta a todos, tanto a los comerciantes como a los peatones. La Plaza del Soldado no es la excepción. Esperamos que esto cambie", sostuvo el comerciante.
La voz del consultado se llena de nostalgia cuando recuerda los años de brillo que décadas pasadas tuvo el emblemático espacio ubicado en el corazón del microcentro. "Recuerdo que años atrás las familias se quedaban más tiempo y hasta altas horas de la noche-describió Giancarelli-.Hoy eso no se ve, se perdió. Se puede ver un poco de día, pero a la tarde el panorama cambia", finalizó.











