Vicente Verde –hijo de don Longinos Verde, quien llegó a la Argentina procedente de la España para venir y “hacerse la América”, como se decía en ese entonces– es un ejemplo de lucha y sacrificio permanente, ya que a fuerza de trabajo logró que su vocación gastronómica sea reconocida en el Restaurant España.
“En el año que el negocio cumplió cien años, es un honor que el UNO nos haya destacado”
La historia de Vicente es el resultado de una serie de sucesos familiares que culminaron en el desarrollo de su próspero negocio. Fue su padre el que lo adquirió (en 1942) cuando ya estaba en funcionamiento, después de pasar por las labores de mozo, cocinero y luego administrativo.
Del negocio también formó parte doña Juliana, esposa de Longinos y madre de Vicente. Ella era la encargada de llevar los números, como así también de controlar que todo estuviera en orden.
El tiempo pasó y Vicente y su hermano Raúl se hicieron cargo del emprendimiento familiar, al que hicieron crecer en prestigio y trascendencia, alcanzando hoy a tener más de 200 platos en la carta, entre ellos el destacado Surubí España, que es el favorito de los clientes y de la mismísima familia.
“En el año que nuestro negocio cumplió cien años es un honor que Diario UNO nos haya elegido para reconocernos. Yo estoy muy agradecido a la ciudad de Santa Fe porque me ha dado mucho”, dijo el hombre de 86 años, quien fue uno de los primeros en llegar a la sesión fotográfica, al tiempo que se animó a contar algunos detalles de su cotidianeidad al frente de la empresa.
“Yo sigo yendo al restorán porque me gusta compartir la mesa con mi familia y sobre todo con mis tres hijos (Norberto, Rodolfo y Rodrigo) que realmente me acompañan en todo lo que sea mejorar el nivel que hemos alcanzado”, concluyó el empresario, que aprovechó para desearles un próspero año a todos los santafesinos.













