Ayer, los choferes del transporte urbano de pasajeros nucleados en la Unión Tranviaria Automotor (UTA) realizaron una asamblea para debatir sobre los últimos hechos de inseguridad que padecieron. Durante el encuentro, los colectiveros manifestaron su preocupación por la situación y luego de más de una hora de deliberaciones determinaron suspender el servicio nocturno. La medida de fuerza comenzó a regir ayer, a partir de las 22, cuando cada línea del transporte urbano y de las interurbanas Recreo y Continental dejaron salir el último coche del día. Mientras que a las 5 de hoy se retomaba el servicio normalmente.
Por los robos, hay paro de colectivos hasta las 5 de la mañana
Si en el transcurso de hoy las autoridades municipales, provinciales y los empresarios no acercan una propuesta para garantizarles la seguridad a los choferes para trabajar, la medida volverá a concretarse esta noche y “hasta podría profundizarse”, advirtió el secretario de Prensa de la UTA, Miguel Arce, en diálogo con Diario UNO.
Sin embargo, en las últimas horas de ayer, la Municipalidad ya había convocado a todas las partes a una reunión para hoy. De todas formas todavía no se había precisado el horario del encuentro ya que quedaba sujeto a la agenda de los funcionarios provinciales.
Además, el municipio dispuso anoche que la Guardia de Seguridad Institucional salga a recorrer las paradas de las diferentes líneas de colectivos para avisarle a los usuarios que el servicio había quedado suspendido desde las 22.
“Afecta a todos”
Según Arce, el plenario de delegados decidió que la medida rija para todas las líneas urbanas y para las interurbanas de Recreo y Continental. “Las condiciones son las que queremos todos: que nos den seguridad. Pero si mañana hay algún contacto desde el Ministerio de Seguridad o de la Municipalidad, concurriremos, y si hay garantías para que el servicio se vuelva a prestar lo evaluaremos nuevamente con el plenario de delegados y ahí se resolverá”, dijo.
“Lo que sucedió el fin de semana, no sólo tiene que ver con lo que es el servicio de transporte, sino que hoy la inseguridad está instalada en todos lados. Si bien los hechos fueron graves, hoy el trabajador lo puede contar. Hasta el momento no tuvimos que lamentar una víctima, pero tampoco hay que esperar a que haya una muerte para que se tome algún tipo de medida. Queremos que el gobierno nos brinde la seguridad que estamos pidiendo. Si mañana (por hoy) nos llaman a algún tipo de reunión estaremos concurriendo y ahí veremos si nos brindan algo. Si no estas medidas se pueden llegar a agravar”, aseguró.
Ante la consulta de a quiénes los trabajadores les están exigiendo seguridad, Arce expuso: “Nosotros, cuando nos reunimos con el caso de la Línea 8 en el barrio Centenario fuimos convocados por el Ministerio de Seguridad, la Municipalidad y los empresarios. Estuvieron todos juntos para buscar alguna alternativa y nos dieron un diagrama de seguridad o prevención, como le llaman ellos para entrar otra vez al barrio. Eso se está cumpliendo porque la seguridad está. De todos modos nosotros siempre decimos lo mismo y es que esto no sea un parche”.
“Si en el transcurso de una semana o diez días –continuó– no ocurren hechos de violencia o delictivos no queremos que nos dejen de brindar la seguridad que se comprometieron a darnos. Queremos que si se comprometen con nosotros, que cumplan y que nos brinden las garantías para poder trabajar. Nosotros, lo que queremos es cumplir con el recorrido y con el servicio como corresponde pero si no nos dan las garantías, no lo vamos a cumplir”.
Sobre las posibles soluciones, el sindicalista se excusó: “Las soluciones a la inseguridad no las tenemos. Nosotros podemos aportar ideas como ya se hizo en las reuniones, pero la seguridad la tiene que brindar el Ministerio, la Policía e inclusive hasta los propios empresarios. A nosotros nos dan un colectivo para cumplir con un servicio. Lamentablemente, si no tenemos esa garantía no sólo estamos poniendo en riesgo la vida del trabajador, sino también, la de los propios usuarios que se ven involucrados en esos hechos de violencia. Tampoco creemos que se va a erradicar definitivamente la violencia, pero al menos queremos trabajar tranquilos y que se cumpla con lo que nos prometen, si es que nos convocan a algún tipo de reunión. Pero si no hay soluciones esto se puede agravar”, remarcó.
El último hecho de violencia fue en la madrugada de ayer cuando un chofer de la línea 9 sufrió un intento de robo y en un forcejeo resultó herido de un disparo en una de sus













