Emanuel Contini contaría hoy con 21 años. Tenía 17 cuando fue embestido por un auto cuando caminaba con un grupo de amigos a buscar un taxi por la banquina de la avenida Ejército Argentino, en Santo Tomé.
Un Amigo es un Ángel, para crear conciencia
El accidente fue el 20 de junio de 2010, y desde entonces su mamá, María Cristina Ríos, lleva adelante dos luchas paralelas. Una de ellas en los tribunales provinciales, en la causa que inició contra el joven que conducía el vehículo, Nicolás Musuruana, quien es investigado por lesiones graves y homicidio culposo. La otra lucha es de concientización social, con charlas de educación vial y de participación política, para que la legislación que rige la materia de accidentes de tránsito sea actualizada y se reconozcan como siniestros.
A esta última batalla, la genera desde la organización Un Amigo es un Ángel, que formaron los amigos de Emanuel, tras el accidente. “Más allá de los informes técnicos del juicio por la muerte de Emanuel, hay cuestiones de sentido común: los chicos iban caminando y hay un choque con heridos y un muerto. ¿Cómo puede ser que no haya nadie imputado? Esta situación, se repite en la mayoría de los casos. La gente muere y nadie va preso. Por eso estamos reclamando el cambio en la ley, para que se los reconozca como delitos viales. Si pasás un semáforo en rojo, si manejás en estado de ebriedad, ésos no son simplemente errores. Y un siniestro vial no discrimina entre ricos, pobres, color de piel ni religión. Son muertes a cuentagotas. Si se cayera un avión con 600 personas, sería un escándalo. Pero por mes en Argentina mueren muchas más personas en accidentes viales, y sin embargo no hay respuestas políticas”, expresó Cristina Ríos.
JÓVENES COMPROMETIDOS
Un Amigo es un Ángel es el nombre del grupo creado después del accidente acontecido en la ruta 19. En aquella trágica jornada, fueron cinco los adolescentes atropellados por un auto a la salida de un boliche bailable.
Los jóvenes amigos de Emanuel, acompañados por muchos de sus seres queridos, crearon ese proyecto. Poco a poco se dieron a conocer y se sumaron decenas de familiares y amigos de otras víctimas,transformando su dolor en una acción solidaria.
















