Bica Infancia se encuentra en Vieytes 2.554, en pleno barrio Belgrano. Es un proyecto destinado a nenes y nenas con problemas de desnutrición. La propuesta es revertir dicha situación alimenticia y afianzar el grupo familiar, factor fundamental para un completo desarrollo psicofísico.
Un proyecto que hoy es una puerta hacia las oportunidades
Se creó en 1990, con la participación de 11 familias y 35 niños. Desde esa época a la actualidad, más de 400 chicos formaron parte de la organización, de los cuales 216 continúan siendo asistidos en materia de salud y educación.
La selección de los ingresantes al proyecto se desarrolla en los barrios más pobres, en familias que presentan un elevado índice de necesidades básicas insatisfechas. Una vez tomado el caso, se realiza una visita domiciliaria a fin de conocer la situación socioeconómica de la familia y sus posibilidades de superación y se los invita a participar del proyecto.
Desde el origen se constituyó como asociación civil Un Futuro Mejor, contando con personería jurídica y comisión directiva. Recibe un presupuesto mensual de Bica Cooperativa, quien además donó el inmueble donde se desarrollan las tareas.
La sede está equipada con un salón de usos múltiples, sector con cunas para bebés, cocina de tipo industrial (equipada con horno pizzero, heladera comercial, despensa, termotanque), un consultorio médico, un comedor, cuatro salas para educación y juego; y baños para los más chicos, con duchas acorde a la edad, y otros para las mamás participantes del proyecto. Hay dos patios de recreación, uno con césped y otro de material con juegos (toboganes, hamacas, triciclos, caminadores); y un lavadero con lavarropas y secarropas.
Así se trabaja
Hay un equipo de trabajo interdisciplinario conformado por una directora, un médico pediatra, maestras jardineras, de grado, de adultos, una psicopedagoga, una asistente social, una ayudante de cocina, un profesor de educación física y una maestra de costura.
El programa cuenta con tres etapas de trabajo y acompañamiento. En la primera de ellas, los niños con sus madres asisten a diario durante un tiempo aproximado de tres años. Allí las mamás comparten diferentes enseñanzas relacionadas con la nutrición, limpieza, higiene, cuidado de sus hijos, sexualidad, violencia, así como cursos y talleres de capacitación, tales como computación, costura y talabartería, a fin de que puedan tener una posibilidad de insertarse en el mundo laboral.
Durante la mañana, las madres se organizan en grupos rotativos para llevar a cabo las distintas tareas de cocina (desayuno y almuerzo), compra de alimentos, limpieza general e higiene de sus propios hijos. Mientras, los nenes trabajan en distintas salas junto a las maestras. Luego del almuerzo, los niños concurren a sus establecimientos educativos mientras sus mamás continúan con el resto de las actividades.
En esta primera etapa los niños cuentan con el apoyo de una psicopedagoga, una psicóloga y una médica, así como el suministro de medicamentos y de todos los elementos necesarios para asistir a la escuela. Una vez que la familia pudo adquirir estos hábitos, continúa una segunda etapa donde los nenes reciben apoyo escolar para sus estudios primarios y las madres ya no tienen necesidad de concurrir a la institución.
En una tercera etapa, los más chicos son acompañados de manera externa, a través de becas de ayuda económica para que puedan continuar con sus estudios secundarios, terciarios o universitarios.
La participación y compromiso de las familias es un aspecto fundamental de Bica Infancia. Para hacer frente a la desnutrición no sólo hace falta una alimentación equilibrada, es absolutamente necesario que el niño se encuentre contenido social y afectivamente por el amor y la compañía de sus padres.













