La supermodelo Kate Moss quiere dejar de fumar, por lo que acudió a los cigarrillos electrónicos.
2.300 euros por los puchos
Sin embargo, la top se dejó su sustituto de la nicotina en casa durante sus vacaciones y recuperarlo le salió bastante caro: 2.000 libras (unos 2.300 euros), según el Daily Mirror.
Moss conoció los cigarrillos electrónicos, que liberan vapor de nicotina, gracias al magnate Simon Cowell.
La modelo está tan enganchada al tabaco que cuando se dio cuenta de que se había olvidado su paquete de cigarrillos falsos, hizo que uno de sus empleados (un conductor) viajara de Londres hasta Formentera, donde se encontraba veraneando junto a su esposo y su hija, para llevarle un paquete de emergencia.
Así lo aseguró una fuente aseguró al periódico Daily Mail: "Durante las vacaciones es cuando más fuma. Cuando se dio cuenta de que se había olvidado sus cigarrillos electrónicos trató de comprar otros pero no los encontró", afirmó la fuente.
"Kate ha sido fumadora durante muchos años, pero últimamente está preocupada por sus arrugas y otros signos de envejecimiento. Está haciendo un gran esfuerzo y lo está consiguiendo".
Fuente: el mundo.es











