Un electricista de 25 años fue condenado a tres meses de cárcelen Singapur, al ser declarado culpable de "ultrajar la modestia" de una mujer de 28 años y de destruir las pruebas electrónicas de su delito.
Los "upskirt videos", una moda que crece y que pone en peligro a las mujeres
Al parecer, Koo Kiat Boon viajaba en la línea 170 de autobuses el pasado 3 de septiembre cuando decidió colocar su teléfono celular estratégicamente debajo de la falda de la mujer. Un pasajero se percató de lo que estaba haciendo y trató de arrebatarle el teléfono. En un primer momento, Koo intentó romper el aparato estrellándolo contra el suelo, pero, ante la imposibilidad de hacerlo, sacó la tarjeta de memoria y se la tragó.
Para el magistrado que tuvo a su cargo el proceso, la destrucción de las pruebas fue más grave que el propio delito contra la modestia.
Los casos de "upskirt video", como se conocen en Singapur, están aumentando en los últimos tiempos y, aunque los datos oficiales no son muy precisos, alcanzarían los 700 al año.
Además de celulares, se encuentran lapiceras, encendeedores y relojes con cámaras adaptadas o, un caso muy particular y que fue denunciado rápidamente, el caso de un muchacho que transitaba los shoppings con espejos instalados en sus zapatos y que fue detenido no hace mucho tiempo.
El psiquiatra Ken Ung que trata a unos cinco pacientes al año de esta perversión considera que la mayoría de ellos proceden de un ambiente familiar extremadamente represivo.













