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Un repartidor de comidas preso por un asesinato en Alto Verde

Lo acusan de matar de un balazo a un joven en la manzana 3. Un juez ordenó que permanezca detenido durante la investigación

Lunes 15 de Abril de 2019

Un repartidor de comidas rápidas, que presta servicios para la aplicación "Rapiboy", quedó bajo la medida cautelar de prisión preventiva tras ser acusado de haber participado del homicidio de Esteban Enrique, ocurrido el pasado 9 de abril en la manzana 3 del barrio Alto Verde.

Se trata de L. Leiva de 19 años a quien el fiscal de la Unidad Especial de Homicidios, Martín Torres, lo consideró como el autor del hecho junto con Lucas Alegre, un obrero del barrio. Este último logró no quedar en prisión y deberá cumplir el proceso que lo tiene acusado fuera del barrio y con medidas alternativas a la prisión.

La resolución fue dispuesta este lunes en tribunales, en la Sala I, y estuvo a cargo del juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Sergio Carraro, quien hizo lugar al pedido de la Fiscalía tras considerar que existen claros elementos que lo vinculan al homicidio. Como así también riesgos procesales que merecen su detención de manera preventiva mientras la investigación avance.

En sus fundamentos, el juez Carraro no creyó la versión expresada por Leiva, quien durante la audiencia declaró ante el magistrado que el día del crimen estaba trabajando, como repartidor, entre las 20 y las 23. "Es muy probable lo que dice Leiva pero hay que probarlo. Todo lo que se sostiene hay que comprobarlo", dijo el juez. Y acotó que todo lo que existe en la investigación son "pruebas suficientes que revelan la intervención del imputado" en el hecho en cuestión.

Esteban Enrique falleció a las 1.30 del 10 de abril en el shockroom del hospital José María Cullen. Allí ingresó con un impacto de bala en la zona intercostal tras haber sido baleado cuando se encontraba en la terraza de su casa, en la mazana 3 del barrio costero, en momentos en que intentaba reparar un reflector.

El argumento de la app

Durante la audiencia, el imputado explicó al juez que aquel día cerca de las 19.45 se marchó hacia Bulevar y 25 de Mayo donde hace su "parada" para luego dirigirse a comercios para buscar pedidos y luego llevarlos a domicilios particulares por medio de la aplicación "Rapiboy".

"Yo esa noche estuve trabajando. Salí a las 19.45 y estuve hasta las 23. La aplicación me dijo que me podía retirar", explicó al magistrado el imputado. "Después estuve en mi casa con mi hijo", agregó. 

La explicación del acusado fue contrastada con las pruebas del fiscal Torres, que destacó una serie de testimonios, tanto de familiares del fallecido como vecinos, que sostuvieron que el imputado participó del hecho fatal junto a otros tres jóvenes.

Incluso, uno de los testimonios que impulsa la Fiscalía para un futuro juicio, permitió establecer que el móvil del crimen se habría originado en una gresca en un partido de fútbol del cual Leiva se había retirado realizando amenazas.

Pendiente

El muchacho acusado no solo transita el actual proceso penal por el homicidio de Enrique. Su prontuario refleja al menos que ha tenido en los últimos años una serie de conflictos con la ley.

Por ejemplo, el 18 de marzo del año pasado se le inició una causa por amenazas. Un mes después se le abrió otra por el mismo delito. En tanto, también tiene una causa, iniciada el 22 de marzo del mismo año, por robo. Todas se encuentran abiertas y a la espera de una resolución final en el Ministerio Público de la Acusación.

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