Escenario

El infierno que vivió Julieta Prandi con su ex: celos, violencia psicológica y estafa

La modelo radicó una denuncia por violencia familiar contra su ex en el juzgado de San Isidro

Viernes 18 de Octubre de 2019

Julieta Prandi se animó a contar lo mal que la pasó durante los últimos años que estuvo casada con Claudio Contardi. La modelo comenzó a salir con el empresario gastronómico en 2008 y tuvieron dos hijos Mateo (8) y Roco (4) y se separó este verano. Logró dejar la casa familiar en febrero después de haber pasado por un verdadero infierno.

Según le reveló a Infoabe, las cosas comenzaron a ponerse feas cuando quedó embarazada de su segundo hijo.Y, la sumatoria de todo, hizo que Julieta denunciara a su ex en el Juzgado de Familia Nº 3 de San Isidro, por violencia familiar.

Todo comenzó cuando la modelo descubrió que su ex ya vive con otra mujer, al parecer desde marzo, que se llama Cynthia y el empresario obliga a sus hijos a que le digan a Prandi que es la niñera. De hecho, su hijo mayor le reveló que su papá se la presentó en diciembre del año pasado como “su futura niñera”.

Pero entre las cosas raras que suceden en esa casa, el niño que reveló que lo obligan a compartir la habitación con la hija de esta mujer, una nena de 12 años, que a la hora de ir a dormir junta las camas. Y, a Rocco lo hacen dormir en la cama matrimonial con Cynthia y su ex. Lo llamativo es que el domicilio tiene 4 habitaciones.

Además, Julieta descubrió que su ex “se refiere a mi como “la yegua”, “la putita” o “la tilinga”. Y así hace que Mateo me llame. Cuando yo lo llamo por teléfono a mi hijo para tener comunicación con él, el padre está supervisando esas conversaciones, está delante de él. Le dice cuándo tiene que cortar, lo que tiene que decir, tiene prohibido decirme que me quiere o que me extraña”, contó.

“Me enteré de todo esto hace una semana más o menos. Por eso hice la denuncia de violencia familiar”, explicó Julieta que sumó que su hijo mayor le tiene miedo al padre y este hasta le habría pedido que, ante un Juez, dijera que la madre le pega.

Ante las denuncias, el Juez determinó: “Primero se declaró una perimetral: ni mi ex ni yo podemos acercarnos a menos de cien metros uno del otro. También suspendió la pernoctada. Por lo tanto, yo le tenía que entregar a los nenes a las once de la mañana con una tercera persona y él tenía que mandar a una tercera persona a buscar a mis hijos. ¿A quién mandó la primera vez? Mandó a Cynthia”.

Julieta contó que las cosas se empezaron a poner mal hace tiempo, pero cuando se quizo separar el año pasado él pasó de amenazarla con que se mataba a hacerle creer que sufría una enfermedad.

"Él siempre fue una persona muy celosa, muy controladora, muy posesiva", sostuvo la modelo.

Julieta contó que la estafó con su departamento. Cuando comenzaron a salir, se les acopló un hijo de otra relación de Contardi. Al quedar embarazada de su primer hijo, el empresario le propuso vender el departamento para comprar uno más grande y ella aceptó. Sin embargo, al tiempo le reveló que siempre quiso regalarle un departamento a su hijo y terminó haciendo un arreglo con ese departamento “En vez de comprarle uno, le pongo este a su nombre y después compensamos con el otro”, le dijo y a Julieta le pareció bien pero cuando compraron el siguiente departamento el empresario lo puso a nombres de él y de su madre. .

“No me di cuenta de que me estaba sacando mi casa y que la nueva la estaba poniendo a su nombre. No me di cuenta de la jugada que me hizo hasta que me asesoré con mi abogada. Estaba embarazada, yo estaba por parir. En ese momento estaba enamorada, confiaba ciegamente. Ya te digo, él tenía un poder para cobrar mis cosas. No estaba pensando en la ventaja económica. Ese departamento existe, pero está a nombre de él y de su mamá, y mi casa está a nombre de su hijo Ezequiel”, contó y dijo que se dio cuenta de todo esto hace un año.

Pero, no fue solo eso que no detectó Julieta sino que hubo más cosas que comenzó a notar con el tiempo: "Él siempre fue una persona muy celosa, muy controladora, muy posesiva. No me dejaba actuar. Era una persona que me llevaba y me traía, no me dejaba manejar, controlaba mis tiempos, controlaba mis horarios”, recordó.

“Eso hacía que permanentemente rozáramos. Hasta que me llevó a vivir a Escobar y mi casa se terminó de convertir en mi cárcel. Nunca quiso que yo manejara: que en la Panamericana se mata mucha gente, que el bebé, que no sé qué. Cuestión que Julieta no maneja, Julieta no sale, y ahí estamos dos años: 2016 y 2017. Finalmente lo convenzo de volver a comprar una casa en Martínez”, relató.

“La relación estaba completamente muerta para mí, él era mi carcelero…”, dijo y aseguró que en 2017 comenzó a pensar en separarse .”En diciembre del 2018 yo ya había iniciado los trámites de divorcio”, afirmó.

A partir de eso, las cosas se volvieron muy complicadas puertas adentro. Por ejemplo, Julieta tenía que ir a realizar un trabajo a Uruguay y no pudo porque le escondieron la billetera con todos sus documentos. Cuando pensó en irse igual y hacer el DNI express su ex la encaró y le dijo que no quería quedarse solo con sus hijos. Además, en su casa trabajaba Lorena y la modelo comenzó a darse cuenta que esta mujer se había vuelto en su contra.

El episodio que continúo fue igual de fuerte: “Estaba desayunando y escucho que me dice ‘me voy a la farmacia con los nenes’. Cuando bajo, no estaban ni él, ni los nenes, ni mi teléfono. Yo estaba en pijama. Salí a la calle, me fui a un locutorio en la estación de Martínez y lo llamó por teléfono. Le digo que vuelva con mi telefono urgente. Me dice que estoy loca. Entonces regresa a casa con los nenes y yo estallo: ‘¡Que aparezca mi teléfono porque van a ir todos presos!’. Entonces Mateo dice: ‘Papá, ¿por qué mamá dice que vamos a ir todos presos?’, y se larga a llorar. Entonces yo le expliqué a Mateo que no me refería a él sino a Claudio y a Lorena por lo que me habían hecho…”, cuenta Julieta. Mientras, su ex marido empezó a filmar a su hijo mientras lloraba y preguntaba eso. El Teléfono apareció dentro del freezer, dañado.

Durante el matrimonio Julieta contó que Contardi no la golpeó pero que vivieron momentos de violencia, rompió una puerta a patadas, le gritaba y hasta amenazó con matarla. "Viví angustiada, con miedo, siendo un títere de alguien", sostuvo.

Sobre su actualidad, Julieta contó que salió a alquilar su nueva casa sin la ayuda del empresario, que no quiso brindarle ni la garantía de esos departamentos para que pueda hacer los trámites. “No paga todavía la cuota de alimentos que fijó la justicia, está notificado por el juez desde marzo. No paga la prepaga, la tarjeta de las cosas para los chicos, el colegio... De hecho, me llegó a decir que mande a los nenes a un colegio público, que los saque del privado”, detalló y agregó: “Hoy tengo miedo por mis hijos”.

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