La tarde cayó con un frío inesperado en Santa Fe, pero en el Brigadier López el clima fue otro. Mucho antes del inicio del partido ante San Miguel, los alrededores del estadio ya estaban teñidos de rojo y negro, con hinchas de Colón que llegaron temprano para decir presente en una nueva cita con el equipo.
Frío afuera, fuego adentro: la gente de Colón armó su fiesta en la previa
El brusco cambio de temperatura no frenó a los hinchas, que coparon el Brigadier López para acompañar a Colón ante San Miguel.
Por Ovación
UNO Santa Fe / José Busiemi
Colón, uno de los protagonistas de la Zona A de la Primera Nacional, volvió a tener ese respaldo incondicional que lo distingue. Ni el descenso de la temperatura ni el viento que cortaba la cara lograron enfriar el entusiasmo.
La previa se jugó en la calle y en las tribunas de Colón
Desde varias cuadras antes del estadio, el movimiento era constante. Los puestos de comida, los vendedores ambulantes y los grupos de hinchas marcaban el ritmo de una previa que tuvo todos los condimentos habituales.
Con gorros, camperas y bufandas, los fanáticos fueron llegando de a poco, pero sin pausa. El ritual se repitió como en cada jornada: bombos, banderas y canciones que comenzaron a sonar mucho antes del pitazo inicial.
Un equipo que ilusiona y una hinchada que acompaña
El buen momento deportivo no es ajeno a lo que se vive en las tribunas. Colón se metió de lleno en la pelea de la Zona A y eso se siente. La expectativa crece y la gente responde, generando un marco que potencia al equipo.
La previa fue una muestra clara: el hincha está convencido y se hace sentir.
El Brigadier, un escenario que empuja
A medida que se acercaba la hora del partido, las tribunas se fueron colmando y el estadio empezó a latir con más fuerza. Ese empuje, ese clima que baja desde la gente, es uno de los pilares del presente sabalero.
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En una tarde fría, Colón volvió a encontrar calor en su gente. Porque cuando juega en casa, el Brigadier López no es solo una cancha: es una caldera.


















