El allanamiento de la sede de la comisaría 9ª del barrio Arroyito, en Rosario, con jurisdicción en el lugar donde mataron a Andrés “Pillín” Bracamonte y Daniel “Rana” Attardo la noche del sábado, colocó inesperadamente la lupa sobre la jefa de esa seccional. Se trata de Débora Savani, hermana de un conocido barra de Rosario Central, cuyo domicilio particular también fue requisado según indicaron fuentes judiciales. Hasta el momento las requisas no originaron pedidos de captura.
Crimen de Pillín Bracamonte: dudas sobre el accionar policial y relaciones sugestivas con barras
Personal de Asuntos Internos allanó la seccional de Arroyito, cuya jefa es hermana de un conocido barrabrava de Central
Pero más allá de esa conexión que habría despertado el interés de los pesquisas, la requisa en la comisaría de Joaquín V. González 950 también fue en busca de información para despejar algunas cosas consideradas sugestivas en torno a una escena del crimen donde llamativamente no funcionaba el alumbrado público en esa cuadra. A lo que se agregan cuestionamientos sobre la presencia policial en ese momento y testimonios acerca de un patrullero que luego del mortal ataque a los barras pasó por el lugar pero no se detuvo. Cuestiones que, a partir del análisis más puntilloso de los investigadores, arrojaron ciertos puntos oscuros que fundamentaron el allanamiento.
Sugestivo allanamiento a la comisaría 9ª
Pillín y su ladero fueron asesinados la noche del sábado minutos después del partido que Rosario Central perdió con San Lorenzo en el Gigante de Arroyito. Bracamonte estaba como acompañante en una camioneta Chevrolet S10 manejada por Attardo cuando, en el cruce de Avellaneda con Del Valle Iberlucea aparecieron tres encapuchados a pie y les dispararon a mansalva antes de escapar a la carrera hasta algún lugar donde podrían haberlos estado esperando en otro vehículo, cuestión a determinar. Los barras recibieron al menos cinco impactos de bala y fueron llevados con urgencia en vehículos particulares hasta el Hospital Centenario donde no pudieron hacer nada para salvarles la vida.
Luego de las primeras medidas encomendadas por Ferlazzo a la Policía de Investigaciones (PDI) para iniciar la pesquisa, este martes a la mañana se conoció el allanamiento a la seccional 9ª. La requisa fue practicada por personal de Asuntos Internos y en principio se indicó escuetamente que los policías fueron a secuestrar el libro de guardia y especialmente teléfonos celulares.
En ese sentido se interpretó que la información buscada por los pesquisas podría tener que ver con el despliegue de efectivos en la zona jurisdicción de la 9ª, que incluye el estadio centralista y también el sitio donde fueron ultimados los hinchas. Sin embargo las dudas que hayan podido plantearse en torno al accionar policial en ese momento adoptaron otro carácter al trascender que la jefa de la seccional es hermana del barra Maximiliano Savani, a quien ubican como cercano a Pillín.
Es que entre las tantas hipótesis que no se descartan está la línea de los malestares al interior de la barra brava, algunos basados en el rechazo de Bracamonte a los intereses de algún grupo de comenzar a vender drogas en la tribuna, cuestión el asesinado líder de la barra —según él mismo y su entorno se encargaban de afirmar— nunca permitió.
En ese marco fuentes allegadas al caso confirmaron a este diario que además del allanamiento en la comisaría el personal de Asuntos Internos requisó los domicilios de la jefa y de su hermano. Según se indicó se secuestraron celulares y documentación que se analizará para examinar eventuales vínculos con el crimen de Bracamonte. No hay orden de detención de las personas allanadas.
Cuestiones pendientes
La aparición de Savani en esa escena trajo a colación en diversos medios cuestiones colaterales como la referida a otro hermano de la oficial, Nicolás, asesinado en un violento incidente el 12 de abril de 2014 en el camping del Sindicato de Camioneros de Pérez. Y también algunos recordaron que Débora Savani había sido imputada a fines de 2021 con el exsubjefe de la policía provincial Ariel Zancocchia y otros empleados policiales en una causa por venta de autopartes de patrulleros.
La investigación se enfocó en una asociación ilícita con un presunto origen en febrero de 2019 y consistía en el revoleo —venta o canje de favores— de autopartes extraídas de vehículos que eran remitidos para su reparación en el taller del Comando Radioeléctrico de Tarragona al 700 bis. En ese momento Savani era la subjefa del Comando Radioeléctrico y fue imputada de peculado de servicios y estafa contra la administración pública y su situación procesal, según fuentes allegadas a esa causa, no ha variado.