Este miércoles, con las primeras luces del amanecer, fueron ejecutados cinco allanamientos en el barrio Tango, en el oeste de la ciudad de Rosario, en los que fueron aprehendidas nueve personas, tres mujeres y seis hombres.
Secuestraron armas, balas y hasta una granada de guerra
Por Juan Trento
Se secuestraron una granada de guerra, ocho armas de fuego –siete de ellas son de guerra–, cientos de balas de los calibres 9 mm, 11,25 o 45, 22 y decenas de cargadores en el marco de una investigación policial y judicial por los delitos de abuso de armas, intimidación pública de hechos de violencia reciente, que tuvieron como principal escenario las calles de esa populosa barriada rosarina. Arribó al lugar la Brigada de Explosivos y se secuestró la aludida granada de guerra de fabricación española.
Irrupción
La investigación policial y judicial se extendió desde comienzos de agosto y fue ejecutada por los pesquisas de la División Judicial de la Unidad Regional II Rosario de la Policía de Santa Fe. Cuando estos tuvieron certeza sobre las viviendas ubicadas sobre Pasaje Nochetto al 1100, del barrio Tango de Rosario, pidieron la orden de allanamientos para cinco viviendas y contaron con el apoyo del Cuerpo Guardia de Infantería (CGI) como grupos de irrupción, quienes fueron los que penetraron a los inmebles y sorprendieron a nueve personas en su interior, las que inmediatamente fueron aprehendidas y esposas.
Armas y balas de guerra
Cuando ejecutaron una pormenorizada requisa dentro de cada uno de los ambientes de las distintas viviendas fueron secuestradas ocho armas de fuego, siendo siete de ellas de guerra, con cientos de balas calibre 9 milímetros, 11,25 y 22. Las armas de guerra incautadas fueron dos pistolas calibre 45 u 11,25, tres pistolas calibre 9 milímetros y un revólver calibre 38. También, una pistola calibre 22. Todas ellas en óptimas condiciones de uso y de funcionamiento.
Además, se incautó una granada de guerra de fabricación española, que tuvo que ser secuestrada y colocada en una tolva. Posteriormente fue trasladada por los oficiales y suboficiales de la Brigada de Explosivos de la policía rosarina.
Se estima que las viviendas eran los aguantaderos de las armas, y que durante la noche llegaban personas para retirarlas, cometían sus ataques criminales y antes del amanecer, regresaban y las volvían a guardar. En ese marco de actuación policial y judicial fueron aprehendidas nueve personas: tres mujeres identificadas como C.A.B., de 29 años; G.D.M., de 43, y R.B.A., de 24, y seis hombres: J.L.G., de 28 años; N.A.G., de 23; S.J.M., de 43; C.E., de 57; C.G.S., de 25, e I.R.G., de 22.
Informaron la novedad sobre el resultado del trabajo ejecutado por los pesquisas de la División Judicial a la jefatura de la Unidad Regional II Rosario de la Policía. Estos hicieron lo propio con el fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Gustavo Ponce Asahad, quien ordenó que los aprehendidos continuaran privados de su libertad, que sean identificados y que se les forme causa como presuntos autores de los delitos de "tenencia indebida de armas y munición de guerra, amenazas e intimidación pública".












