La policía logró desbaratar una pandilla que se había robado el dinero de las jubilaciones de todo el pueblo de Diego de Alvear, en el departamento General López. Entre los detenidos se encuentra nada más ni nada menos que el titular de la oficina de Correos de la comuna, su ayudante y un sobrino del presidente comunal, además de otras tres personas que estarían involucradas.
Sorpresa al descubrir quiénes robaron la jubilación de todo un pueblo santafesino
Por Virginia Giaime
Se los acusa de haber sido quienes protagonizaron un millonario robo el pasado 6 de junio, cuando se llevaron 3,5 millones de pesos destinados al pago de jubilaciones de todos los pasivos de Diego de Alvear.
Las detenciones se produjeron tras una serie de allanamientos realizados por la Policía de Seguridad Aeroportuaria en Diego de Alvear, Junín y en la ciudad de Buenos Aires detuvieron a seis personas, e incautaron 230 mil dólares, un monto no especificado de pesos y también moneda estadounidense falsa, además de alhajas.
Entre los detenidos están el titular de la sede del Correo de la localidad santafesina (precisamente donde se perpetró el asalto), el ayudante de la repartición y Fernando Martín S., de 40 años, sobrino del jefe comunal de Diego de Alvear, detenido en Junín, provincia de Buenos Aires.
El robo
El audaz golpe a la sede del Correo del pasado 6 de junio se produjo en escasos diez minutos y sin disparar ni un solo tiro, recuerda el diario La Capital. Los atracadores simularon ser clientes, esperaron a que se fuera el camión de caudales y escaparon con el dinero que estaba destinado al pago de jubilaciones de todo el pueblo.
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A las 8.30 de aquel miércoles, una persona se acercó al jefe de la oficina de correos y pidió realizar una transferencia (en la comuna no hay bancos). Mientras esperaba arribó el camión de caudales con los 3,5 millones de pesos destinados al pago de jubilados, que aguardaban en la puerta para cobrar. Entonces ingresaron otros dos delincuentes armados que redujeron al personal y a los clientes y huyeron en un auto que apareció abandonado en un camino rural a pocos kilómetros del lugar.
"Sabíamos que esto iba a pasar", sentenció entonces el jefe comunal Daniel Sagardía, del Frente para la Victoria, ya que –sentenció– "había hecho gestiones para que instalaran una sucursal de banco o un cajero automático, e incluso se lo había comentado al propio gobernador".
Fuente La Capital














