Transición picante

Lifschitz no quiere ir a una fiesta peronista

El gobernador le propone a Omar Perotti hacer el traspaso de mando el 11 de diciembre después de la jura de mandos, que es a las 11. Le ofrece el Salón Blanco o la Legislatura. El rafaelino tiene todo previsto para las 19 en la explanada de Casa de Gobierno

Miércoles 20 de Noviembre de 2019

Si algo le faltaba a la accidentada transición del gobierno provincial era una discusión por el traspaso de mando. El gobernador electo, Omar Perotti, tenía previsto hacer un acto el 11 de diciembre, a las 19, en la explanada de la Casa de Gobierno y ya tenía preparadas las invitaciones para unas mil personas, entre las que está nada más y nada menos que el presidente electo, Alberto Fernández, aunque aún no está confirmado.

Pero el ministro de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías, envió este mediodía una misiva al equipo de transición de Perotti para ofrecer dos opciones que están muy alejadas de las pretensiones del mandatario electo.

El gobernador Miguel Lifschitz quiere concentrar todo en la mañana del 11 de diciembre. La Asamblea Legislativa que tomará el juramento como gobernador a Perotti y como vicegobernadora a Alejandra Rodenas está convocada para las 11. La propuesta del gobierno saliente es que inmediatamente después de la jura se haga el traspaso de atributos.

La primera opción es que los mandatarios, electo y saliente, se trasladen a Casa de Gobierno para hacer la ceremonia en el Salón Blanco, donde por lo general se realiza el acto formal. La segunda opción es, sin mayores dilaciones, hacer el traspaso de mando en la misma Legislatura ante la Asamblea Legislativa.

A esta última sugerencia Farías la argumenta de la siguiente manera: "Asimismo, y a fin de facilitar la organización y posterior desarrollo del acto previsto fuera de la Casa de Gobierno, y para no interferir de ningún modo con una ceremonia que legítimamente tendrá una concurrencia con características de acto político partidario, ofrecemos a ustedes como opción formalizar dicho traspaso de atributos en la Legislatura".

Tarjeta perotti.png

"Esta última alternativa –agrega en la carta– es la que se ha implementado en diversas ocasiones a nivel nacional e inclusive es la elegida por el actual presidente electo. Formalmente reúne los mismos requisitos que el acto en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, cumpliendo acabadamente con la necesidad de contar con tan importante momento institucional, cargado de simbolismo de gran trascendencia para la consolidación de nuestra joven continuidad democrática y republicana".

En el perottismo aseguran que la movida de Lifschitz tiene como finalidad no entregar los atributos tal como lo desea Perotti. Pero, además, entienden que al hacer pública esta discusión están tratando de poner palos en la rueda al gobierno entrante desde el minuto cero. "Nos quieren embarrar la cancha antes de asumir", se quejaba un colaborador del equipo del rafaelino.

Del otro lado, aseguran que la intención de los que llegan al poder es exponer al actual gobernador a un acto partidario multitudinario donde el socialista quedará como blanco central de abucheos e insultos de la platea peronista. La discusión, que venía circulando por los pasillos de la política a modo de rumor, ahora tomó estado público y con absoluta formalidad. Hay una carta del ministro de Gobierno y Reforma del Estado que pone sobre la mesa pública diferencias partidarias que, cuando se suman a las múltiples desavenencias y chicanas del proceso de transición, terminan haciendo mella y desprestigiando a las instituciones de la provincia.

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