Aspirante frustrada a supermodelo, Ananda Marchildon, de 25 años, acaba de doblegar a la poderosa agencia francesa Elite, que la despidió por aumentar de talla.
Ganó su cadera
La joven mide 1,80 metros, y en 2008, ganó la cuarta edición del concurso Hollands Next Top Model. Similar a otros de su clase, ofrece un premio de 75.000 euros y un doble contrato: con Elite y con sus colegas holandeses de Mastermodel. Ananda solo recibió un adelanto de 10.000 euros. Su cadera medía 94 centímetros al proclamarse vencedora, pero ambas agencias exigieron de inmediato que bajara a 90 centímetros si pretendía desfilar.
A pesar de seguir una dieta estricta, pagada de su propio bolsillo, no consiguió las medidas consideradas ideales por sus jefes. Fue despedida "por estar demasiado gorda" y perdió el resto del dinero. Ni corta ni perezosa, demandó a los dos agencias por impago. Y ahora que ha vuelto a sus estudios de diseño de muebles y la pasarela ya pertenece al pasado, los jueces le han dado la razón. Recibirá el resto del dinero y podrá "seguir adelante con su vida", como ha reconocido al saber el fallo.
Ananda nació en Canadá y llegó a Holanda a los seis años. De pelo castaño natural, se tiñó de rubio durante el concurso para llamar más la atención. Delgada para su gran altura, su cadera osciló entre los 94 y los 98 centímetros. Una talla inconcebible para Elite y Mastermodel. "Está bien si quieres ser modelo de cosméticos o de grandes cadenas, como H&M. La alta costura es otra cosa, me advirtieron. Y traté de reducir mi contorno", dijo, para luego dar una muestra de su nueva actitud. "Si te prometen un contrato no pueden abandonarte sin más. Espero que esta sentencia sirva para que los programas y sus socios piensen mejor lo que hacen".
“Estuve demasiado delgada y mi relación con la comida empezó a ser peligrosa por querer ser modelo. No es para mí. No quiero tener problemas de ese tipo ni tampoco dar el ejemplo equivocado a niñas vulnerables”, concluyó. A Sloggi, por su parte, el cuerpo de la joven le parece “precioso, compensado y perfecto”. “De gorda, nada”, remata la firma.
Fuente: abc.es












