El príncipe Andrés del Reino Unido y duque de York fue arrestado y retenido durante horas por la Policía británica este jueves por presunta conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, relacionada con sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Es la primera vez en casi cuatro siglos que un miembro de alto rango de la realeza británica fue arrestado.
Detuvieron al príncipe Andrés por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein
Es la primera vez en casi cuatro siglos que un miembro de alto rango de la realeza británica va a prisión
El rey Carlos III, cuya fallecida madre tenía el lema “nunca quejarse, nunca explicar”, tomó la inusual medida de difundir un comunicado sobre el arresto de su hermano. “Permítanme ser muy claro: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúe, no sería correcto de mi parte hacer más comentarios sobre este asunto”, indicó.
Andrew Mountbatten-Windsor continúa siendo legalmente "su alteza real el príncipe Andrés, duque de York", aunque en enero de 2022 renunció al uso activo de su tratamiento de su alteza real y en octubre pasado anunció su renuncia al uso del título de duque de York en el ámbito público.
Andrés fue puesto en libertad en la noche del jueves, unas 11 horas después de que fue detenido en su residencia del este de Inglaterra, según indicó la Policía del Valle del Támesis. Fue fotografiado a bordo de un vehículo después de salir de la comisaría ubicada cerca de la vivienda en la finca real de Sandringham.
Pese a quedar en libertad, la investigación continúa y Andrés no fue acusado ni absuelto.
Andrés, que cumplió 66 años el jueves, se mudó a la finca del rey Carlos III en Norfolk después de ser desalojado de la residencia que ocupó durante varios años cerca del Castillo de Windsor.
La correspondencia con Epstein
La Policía había indicado anteriormente que estaba “evaluando” reportes según los cuales Andrés envió informes comerciales confidenciales a Epstein en 2010, cuando el príncipe era enviado especial del Reino Unido para comercio internacional. La correspondencia entre los dos hombres fue parte de los documentos que el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el mes pasado junto con millones de archivos relacionados con la investigación sobre Epstein, detenido en 2019 por cargos de tráfico sexual y encontrado muerto en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York el 10 de agosto del mismo año.
“Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, señaló el subdirector de la Policía, Oliver Wright.
Personal policial registró la vivienda de Andrés en Sandringham y su antigua residencia en Royal Lodge, en Windsor. El arresto se produjo después de que circularon imágenes en internet que parecían mostrar vehículos policiales sin distintivos en Wood Farm, Norfolk.
Andrés negó una y otra vez cualquier irregularidad relacionada con su amistad con Epstein. Las acusaciones que ahora se investigan son distintas a las formuladas por Virginia Giuffre, quien afirmó que fue traficada a Reino Unido para tener relaciones sexuales con el entonces príncipe en 2001, cuando ella tenía apenas 17 años. Giuffre se suicidó el año pasado.
Aun así, la familia de Giuffre elogió el arresto. "Nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza”, indicaron.
“Esta es la caída en desgracia más espectacular para un miembro de la familia real en la época moderna”, dijo Craig Prescott, un experto en la realeza de Royal Holloway, Universidad de Londres, quien la comparó en gravedad con la abdicación de Eduardo VIII en 1936, para casarse con Wallis Simpson.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el arresto es “una vergüenza” y algo “muy triste”.
“Creo que es muy malo para la familia real”, sostuvo en Washington.










