Se trata del reloj atómico de entramado óptico (en inglés optical lattice): una nueva generación de relojes atómicos que aumenta la capacidad de los guardianes del tiempo actuales.
El reloj que redefinirá la concepción del segundo
Desde los años 60 se han usado relojes atómicos para definir qué es un segundo en el Sistema Internacional de Unidades (SI units en inglés). Estos relojes tuvieron además un gran impacto para la ciencia y la tecnología, permitieron innovaciones somo el sistema de posicionamiento global (GPS) y contribuyeron al avance de las comunicaciones a distancia.
Ahora, una nueva generación de relojes atómicos podría dar lugar a otra revolución en las aplicaciones que tienen que ver con la medición del tiempo, como la geodesia relativista o los experimentos de física que indagan en lo profundo de las leyes del universo.
A un nivel más cercano, medir el tiempo con precisión es crucial para la sincronización de redes a distancia, la utilización de navegación satelital y hasta el funcionamiento de los mercados de valores.
Ultraprecisión
En los relojes atómicos la medición del tiempo no está ligada a un fenómeno astronómico sino que es determinada por un fenómeno físico menos variable.
De la misma forma que en los antiguos relojes de pared el balanceo de un péndulo servía para medir los intervalos de tiempo, en los relojes atómicos lo que define cuánto es un segundo es la vibración regular de los átomos de cesio.
En los relojes atómicos actuales se exponen los átomos de cesio a una radiación de ondas electromagnéticas para hacerlos oscilar.
Pero en los nuevos relojes de entramado óptico en lugar de una radiación se usa una luz de láser.
Las pruebas realizadas hasta ahora por distintos equipos de investigadores sugieren que este nuevo método logra una medición del tiempo más precisa y más estable.
Por ejemplo, el reloj atómico del Laboratorio Nacional de Física del Reino Unido (NPL, por sus siglas en inglés), que en 2011 fue considerado el más preciso del mundo, puede ganar o perder un segundo cada 138 millones de años.
Los de entramado óptico se consideran hasta 3 veces más precisos que los actualess.
BBC












