El restaurante Rub & Stub en Copenhague, Dinamarca, ha declarado la guerra al desperdicio. ¿Su estrategia? Preparar y ofrecer la comida que los supermercados no venden.
Exquisiteces con comida desechada
En su mesas se sirven platos hechos con vegetales y frutas rechazados por la industria alimenticia debido a las fechas de caducidad y el exceso de abastecimiento.
El restaurante tiene dos empleados con salario -un gerente y un jefe de cocina- pero el resto del equipo está formado por voluntarios.
Con la financiación de la ONG danesa Retro y la ayuda de voluntarios sus beneficios se destinan a proyectos de desarrollo en África. La viabilidad del proyecto está garantizada.
"Nos mantenemos gracias al trabajo de los voluntarios y nos financia una ONG que tiene tres proyectos en África, así que todos nuestros beneficios se destinan a estos proyectos en Sierra Leona", comenta, en declaraciones a la BBC, la cocinera Ditte Jensen, quien le explicó a la BBC cómo es posible preparar deliciosos platos con alimentos desechados.















