Judiciales

Crimen de Bº San José: "En mi casa tengo 22 impactos de bala", dijo Sandra

La madre de Agustín, el joven imputado por el crimen de un hombre en un confuso episodio, defendió la hipótesis de la legítima defensa.

Viernes 19 de Octubre de 2018

Luego de la balacera del martes pasado donde fue ultimado Carlos Nicolás Milessi, Sandra, la mamá del joven imputado por ese crimen salió a defender a su hijo y a sostener la hipótesis de la legítima defensa.

En diálogo con UNO en la Radio, la mujer aseguró que su casa "quedó como un colador" y que en las paredes tiene 22 impactos de bala, como resultado del cruce de disparos entre su hijo y dos personas que habrían intentado ingresar a la vivienda de Espora al 3800 con supuestas intenciones de robo.

"Todavía no sabemos quién es la segunda persona. Eso lo están investigando", dijo y se quejó de los allanamientos que se hicieron en su domicilio en busca del teléfono celular de su hijo que hasta el momento no pudo ser encontrado porque "no se preservó el lugar del hecho".

"Adentro de mi casa tengo 22 impactos de bala en las paredes. Gracias a Dios en las paredes, porque mi hijo no tiene ni un solo rasguño y yo tampoco. Pero son 22 impactos", remarcó.

A mí me preocupa por qué no se está investigando quién es la segunda persona que entra en mi casa. Por qué el culpable es mi hijo que se defendió dentro de mi casa. A mí me agujerearon la casa, me la dejaron hecha un colador y somos los culpables. Me vienen a allanar la casa y mi casa está dada vuelta. En mi casa pasó un tornado esta mañana, no vinieron a hacer un allanamiento.

"Sé que mi hijo no tiene nada que ver. Que mi hijo se defendió él, defendió a su mamá y a su hogar. Pero quiero saber quién es esa segunda persona que ingresó", reiteró.

"Gracias a Dios mi hijo está vivo. Gracias a Dios, yo estoy viva. Lamento mucho el dolor de la familia del otro muchacho. Pero no puede ser que vivamos esta injusticia", agregó.

Sobre lo que pasó el martes por la madrugada, la mujer dijo que se despertó cuando escuchó "una explosión bien fuerte" y agregó: "Calculamos que fue cuando abren la reja. No veo qué es lo que pasa porque estoy en mi pieza con el aire acondicionado prendido y la puerta cerrada".

"Durante toda esta locura –continuó–, yo me quedo dentro del dormitorio. Escucho la primera explosión que me despierta, al segundo escucho gritos, como pidiendo algo. Después empiezo a escuchar «pum, pum, pum». En ese «pum» no tomás noción de la cantidad de tiempo, ni de las balas".

"Cuando paran los ruidos, abro la puerta y pensé que iba a encontrar a mi hijo tirado en el piso lleno de agujeros en un charco de sangre. Lo veo muy bien y me dice: «Mamá, alejate de las puertas y ventanas. Vinieron dos negros a robar. No se quién son, no los reconozco»", relató.

Al ser consultada sobre si vio a alguien, Sandra respondió: "Al único que veo es al muchacho fallecido. Lo veo en varias oportunidades cuando ya estaba fallecido. Quería saber quién había entrado a mi casa, estaba desesperada".

Por último reconoció que su hijo no tenía permiso para portar arma. "El día lunes de la semana anterior, yo estaba en la puerta de mi casa, esperando que me vengan a buscar y viene un muchacho y me arrebata la cartera, celular, casi todo mi sueldo. Grité como una loca y nadie hizo nada. A partir de ahí mi hijo me dice: «Mamá, tengo ganas de comprar un arma, porque en este barrio están muy zarpados»".

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