La causa que investiga el asesinato de Carlos Nicolás Milessi, ocurrido el pasado martes tras una entradera en Espora al 3800, del barrio San José, destapó ayer un gran misterio en torno al teléfono celular del único imputado que tiene el caso, Agustín Espartaco S. de 21 años.
Misterio por la desaparición del celular del imputado en el crimen de barrio San José
Por Ignacio Mendoza
Se trata de un celular marca Motorola G5, el cual se encontraba en poder del acusado antes de la balacera que tuvo lugar en el interior de la vivienda presuntamente asaltada. Luego del tiroteo, el aparato desapareció y generó un manto de sospechas ya que no figura en los efectos secuestrados por los pesquisas de la Policía de Investigaciones (PDI).
Según indicó el acusado, durante la audiencia de imputación, llevada a cabo el miércoles en la Sala I de tribunales, al teléfono lo tenía con él, al costado de la cama, conectado a un cargador. El joven lo había puesto allí cuando llegó a su casa en la madrugada del martes, cerca de las tres, luego de tomar unas bebidas con una chica en un bar de la Costanera.
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Crimen de Barrio San José: el acusado habló
La misteriosa desaparición se produjo -según explicó Agustín S.- luego de la balacera que tuvo lugar en el interior de la casa, cuando dos sujetos irrumpieron con total violencia en la propiedad y uno de ellos, se cree que fue Milessi, forcejeó con el acusado y tras los disparos huyó del lugar para terminar tirado, con tres impactos de bala, a unos metros del lugar, en Presbitero Luis V.Dusso.
Al respecto, el fiscal del caso, Andrés Marchi, le preguntó durante la audiencia qué había sucedido con el móvil. "¿Qué ocurrió con el celular?", preguntó el funcionario judicial a lo que el acusado le respondió: "No lo sé, lo tenía cargando".
Tras culminar la audiencia, el funcionario de la Unidad de Homicidios del MPA fue consultado por UNO Santa Fe en relación a ese aspecto. "¿Le sorprendió la desaparición del teléfono?", preguntó este diario por lo que el fiscal respondió: "Es una situación que resulta llamativa para esta Fiscalía en función de que teniendo en cuenta la cantidad de información que contienen los celulares eso suele ser un elemento muy importante para establecer las circunstancias que rodean el hecho, como en este caso la muerte de la víctima".
"Siendo que el imputado manifestó que lo tenía al costado de la cama, es llamativo que no cuente, al día de hoy, con ese objeto, el cual hubiera sido muy importante para corroborar que el acusado no tenía vínculo alguno con la víctima", resaltó.
Por su parte, desde la otra vereda, el abogado particular del imputado, Raúl Sartori, analizó la situación y apuntó a que la escena se contaminó minutos después del violento episodio. "Generalmente estamos viendo las defensas que es muy normal como se contamina el lugar del hecho. Yo cuando llegué ya había periodistas y policías de distintas reparticiones. No se protegió el lugar del hecho. Estaba contaminado", remarcó el letrado.
"Casualmente cuando van a tomar un rastro de huellas de la puerta de rejas de ingreso a la vivienda, hasta yo ya la había tocado", recordó. "Esas situaciones pasan constantemente. Es un llamado de atención para que la policía tenga en consideración esas circunstancias", advirtió Sartori.
Un vinculo investigado
La desaparición del teléfono no permitió a los investigadores poder establecer si entre el acusado y el fallecido Milessi existió o no, un contacto previo o si por lo menos se conocían.
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El fiscal explicó las dos imputaciones
La hipótesis de que ambos podrían haber mantenido algún tipo de contacto surgió luego de que los peritos policiales inspeccionaron la camioneta Peugeot 504 blanca que se encontraba a un costado del lugar donde quedó tirado Milessi tras la balacera. En ese vehículo los investigadores hallaron una tarjeta verde a nombre del fallecido el cual figuraba como titular de una motocicleta Rouser 200, el mismo modelo que tiene el imputado en su vivienda de Espora al 3800.
"Supuestamente, por algunas versiones que están corriendo, sería la motocicleta de color negra que figura en la tarjeta verde del fallecido. No podemos asegurar que ese sea el móvil del problema pero es una hipótesis", explicó en esa línea el abogado del imputado. De igual manera, Sartori, sostuvo que "la moto de mi cliente fue adquirida de manera legal".
Vale recordar que durante la jornada del miércoles, el imputado declaró ante el juez, José Luis García Troiano, que la motocicleta que se encontraba en su casa, una Rouser 200 color amarilla, fue comprada a un hombre "que reside en avenida Peñaloza". La misma fue abonada con 55 mil pesos y al momento del hecho, le faltaba realizar la transferencia a su nombre.
El viernes, el día D
Este próximo viernes se definirá en el subsuelo de tribunales si el acusado permanece el proceso que lo tiene imputado en libertad o bajo la medida cautelar de prisión preventiva. La audiencia de debate fue solicitada por el fiscal Marchi el pasado miércoles, cuando imputó al acusado con dos figuras delictivas.
Por un lado, le atribuyó el delito de "homicidio calificado por el uso de arma de fuego", mientras que por otro, acusó, de manera alternativa a Agustín S., como autor penalmente responsable del "homicidio calificado por el exceso en la legítima defensa".
El crimen ocurrió cerca de las 6 del pasado martes y fue producto de una balacera que tuvo su inicio cuando dos sujetos habrían ingresado violentamente a la vivienda donde reside el imputado junto con su madre. Uno de ellos, según contó el acusado, le dijo "tirate al piso" y comenzó a partir de allí un forcejeo que derivó en una serie de disparos en el interior de la casa.
Del cruce de balas terminó herido Milessi con tres impactos: dos en el omóplato y uno en la zona lumbar provenientes de un revólver calibre 32. El supuesto ladrón salió de la vivienda y terminó a escasos metros, en calle Dusso, tirado en la entrada de un domicilio.













