El juez penal de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Gustavo Urdiales, rechazó este lunes que el empresario local, Alberto D. (69), imputado por el abuso de una menor de 11 años ocurrido en 2014 en un hotel del centro de Santa Fe, sea encarcelado y llegue al juicio bajo la medida cautelar de prisión preventiva.
Rechazaron que un empresario local espere el juicio en prisión preventiva
Por Ignacio Mendoza
El fallo del juez, que tuvo lugar en la Sala 4 del subsuelo de tribunales, se produjo luego de que la querella del caso, a cargo de José Mohamad y la fiscal Alejandra Del Río Ayala, solicitaron que se revoque la prisión domiciliaria que viene gozando el acusado desde diciembre del 2017. En ese entonces, el juez Jorge Patrizi dispuso que permanezca detenido pero fuera de un establecimiento penitenciario tras un acuerdo entre las partes.
El rechazo del juez hizo lugar al pedido del abogado defensor, Sebastián Gervasoni, que durante la audiencia se opuso a las nuevas pruebas presentadas por la querella y Fiscalía del caso, que buscaban enviar al imputado a la prisión.
La causa tuvo su inicio en 2016, cuando una niña de nacionalidad brasileña le contó a sus familiares que en un viaje a Santa Fe –en el 2014– había sido abusada cuando quedó bajo el cuidado del hoy acusado, el cual era
socio comercial del padre de la menor, y una mujer que en ese entonces era madrastra de la pequeña, también involucrada en la investigación.
Alberto D. está imputado por el delito de "abuso sexual con acceso carnal calificado" (por ser cometido por dos personas) en concurso real con "promoción a la corrupción de menores agravada" ya que la víctima es menor de 13 años.
Quieren la prisión
Durante la audiencia, la fiscal Del Río Ayala explicó por qué el imputado debe permanecer, de manera preventiva, en la prisión hasta que llegue el juicio. Según indicó la funcionaria del área de Violencia de Género, Familiar y Sexual del Ministerio Público de la Acusación, el acusado carece de arraigo laboral y también familiar y ello causa un "riesgo procesal".
A su vez, advirtió que existe un claro peligro de fuga ya que el mismo viajó a la Capital Federal a pesar de que cumple la prisión domiciliaria. “En Buenos Aires si quiere puede tomarse un avión o inclusive uno privado”, remarcó la fiscal.
Por su parte, el querellante cuestionó duramente la actual situación de Alberto D., ya que el mismo no pudo ser hallado en su domicilio de calle 25 de Mayo al 2300, en pleno microcentro de la ciudad, por agentes policiales que fueron a controlar su detención. “Es una burla al sistema judicial”, exclamó Mohamad y agregó “está desvirtuando el instituto de la prisión preventiva”.
En detalle
El abogado querellante indicó además una serie de datos que causaron sorpresa en la audiencia. Es que el imputado, pese a que cumple arresto domiciliario y puede gozar de salidas laborales, entre las 8 y 18, no tiene ningún inmueble a su nombre. Cabe destacar que es dueño de dos empresas del rubro de la madera.
En esa línea, Mohamad resaltó que si bien el imputado no tiene ninguna propiedad a su nombre y tampoco figura como titular de las empresas que dirige, se detectó que realizó una serie de movimientos bancarios a un banco de la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos.
“Vive en un hotel, no tiene bienes y gira dinero al exterior. ¿Qué nos hace pensar que el acusado no va a ser refractario ante la ley?”, se preguntó el querellante en la audiencia con mucha vehemencia.
“Si no hubiera tenido ojos claros y no hubiera nacido entre los bulevares, estaría en prisión preventiva”, cuestionó duramente el abogado. “Es por demás latente el peligro procesal”, concluyó Mohamad y reiteró su pedido para que el juez revoque la prisión domiciliaria.
Réplica
A su turno, el abogado defensor del imputado refutó los dichos de la querella y argumentó que se está creando una idea de que su defendido reside en un hotel, lo cual es inexacto. “No vive en un hotel, reside en un complejo habitacional que está al lado”, indicó.
También aclaró que el 28 de septiembre, cuando la fuerza policial de la Seccional 4ª lo fue a buscar al domicilio declarado lo encontró. “Hace más de dos años que se le hicieron conocer sus derechos y siempre se encontró a derecho”, dijo Gervasoni. Posteriormente, el letrado argumentó “sabemos que el trasfondo del caso es una cuestión económica”.
En tanto, indicó que en las oportunidades en que los efectivos policiales lo fueron a buscar al domicilio, el hombre se encontraba en Buenos Aires y que ese viaje, que tenía como fin ir hacia un hospital, fue informado a las autoridades judiciales correspondientes.
Finalmente, el juez Urdiales, determinó rechazar el pedido de Mohamad y Del Río Ayala y ordenó que continúe con la prisión domiciliaria.













