River volvió a sufrir un golpe durísimo. El equipo de Eduardo Coudet quedó eliminado de la Copa Sudamericana tras empatar 1-1 ante Independiente Santa Fe en el Monumental y perder 8-7 en una maratónica definición por penales, en una noche que profundizó todavía más la crisis futbolística del Millonario.
River cayó ante Independiente Santa Fe por penales y profundizó su crisis
River empató 1-1 en el Monumental y perdió 8-7 en una interminable tanda de penales. Borré, Martínez Quarta y Beltrán fallaron desde los doce pasos.
Por Ovación
Sebastián Driussi había puesto en ventaja al conjunto argentino a los seis minutos del segundo tiempo y todo parecía encaminado hacia la clasificación. Sin embargo, una mano de Lucas Martínez Quarta dentro del área le permitió a Franco Fagúndez igualar el encuentro a los 80 minutos. En los penales, después de 22 ejecuciones, el arquero Weimar Asprilla se convirtió en el héroe colombiano: atajó uno de los remates y luego convirtió el penal que sentenció la serie.
River dominó, pero no pudo sacar ventaja
El primer tiempo mostró a un River con la iniciativa y la obligación de buscar la clasificación. El equipo de Coudet manejó la pelota y se instaló durante varios pasajes en campo rival, aunque volvió a exhibir uno de los problemas que lo acompañan en este semestre: la falta de eficacia para transformar dominio en goles.
Driussi, de regreso a la titularidad después de superar una lesión, tuvo las mejores oportunidades. Primero remató por encima del travesaño luego de un despeje defectuoso de Santa Fe y posteriormente sacó un disparo cruzado que pasó muy cerca del palo.
También tuvieron sus chances Thiago Almada, quien obligó a intervenir al arquero colombiano con un tiro libre, Ángel Correa, que estrelló un remate en el exterior de la red, y Marcos Acuña, que probó en dos oportunidades desde media distancia.
Santa Fe se dedicó principalmente a defender y apenas generó peligro. Hugo Rodallega remató alto y Alexis Zapata cabeceó a las manos de Santiago Beltrán.
Driussi puso el 1-0 y parecía cambiar la historia
River encontró el gol rápidamente en el complemento.
A los 51 minutos, Gonzalo Montiel desbordó por la derecha y envió un centro al segundo palo, donde apareció Driussi para estirarse y empujar la pelota al fondo de la red.
El delantero argentino gritó el gol con enorme alivio. River conseguía lo que necesitaba y, por unos minutos, la clasificación parecía estar encaminada.
Coudet intentó sostener la ventaja con modificaciones. Fausto Vera ingresó por Tomás Galván y Rafael Santos Borré reemplazó a Driussi. Más tarde entraron Facundo González por Montiel y Juan Cruz Meza por Tobías Andrada.
Pero los cambios no consiguieron darle estabilidad al equipo.
Una mano que cambió todo
Santa Fe entendió que tenía una última oportunidad y adelantó sus líneas. River comenzó a retroceder y perdió el control del partido.
A los 80 minutos llegó el golpe.
Tras un córner, la pelota cayó dentro del área y un remate impactó en la mano de Lucas Martínez Quarta. El árbitro uruguayo Esteban Ostojich no dudó y sancionó penal.
Franco Fagúndez se hizo cargo y ejecutó con potencia y precisión. Beltrán llegó a rozar la pelota, pero no pudo evitar el empate.
El 1-1 fue definitivo y la clasificación se definió desde los doce pasos.
Un penal interminable y un arquero héroe
La tanda fue dramática y se extendió hasta límites inesperados.
Para River convirtieron Almada, Correa, Otamendi, Freitas, Vera, Acuña y Meza, pero hubo tres fallos determinantes.
Borré estrelló su remate contra el palo, Martínez Quarta envió el suyo por encima del travesaño y Beltrán, que había sido protagonista al contener tres penales durante la definición, resbaló al momento de ejecutar y mandó la pelota arriba.
El arquero de Santa Fe no desaprovechó su oportunidad.
Asprilla convirtió el penal decisivo y selló el 8-7, desatando el festejo colombiano y dejando al Monumental sumergido en una profunda decepción.
Otra eliminación que profundiza la crisis
La caída ante Santa Fe representa otro golpe para un River que atraviesa un semestre muy complicado.
El Millonario llegó a este encuentro con apenas una victoria en sus últimos ocho partidos y todavía estaba fresco el antecedente del empate 2-2 frente a Vélez, después de haber estado dos goles arriba.
El clima ya era tenso antes del comienzo. Cuando Coudet apareció en las pantallas del Monumental durante el anuncio de la formación, su nombre fue recibido con silbidos.
El entrenador había advertido en la previa que River no tenía margen de error. Finalmente, el equipo volvió a fallar en un momento determinante.
En el Torneo Clausura, además, el Millonario apenas consiguió cuatro puntos en sus primeros seis partidos y marcha en la parte baja de la Zona B.
Boca, único argentino que sigue
Con la eliminación de River, Boca Juniors quedó como el único representante argentino en la Copa Sudamericana.
El Xeneize se enfrentará a San Pablo en los cuartos de final. Por su parte, Vasco da Gama, que eliminó a Olimpia de Paraguay tras imponerse 4-1, esperaba al vencedor de esta serie y ahora deberá medirse con Independiente Santa Fe.
Para River, en cambio, comienza un período de incertidumbre.
El futuro de Coudet quedó en duda después de otra eliminación dolorosa y de un semestre en el que los resultados y el rendimiento estuvieron muy lejos de las expectativas.
Como si fuera poco, horas antes del partido se había confirmado la salida de Germán Pezzella, quien acordó la rescisión de su contrato, vigente hasta diciembre de 2027. El defensor surgido de las inferiores se despidió del club con un emotivo mensaje: “Hasta el final de nuestras vidas, los amo. Gracias”.
River perdió una clasificación que parecía tener en sus manos y terminó protagonizando una de las noches más dolorosas de su ciclo reciente. Santa Fe sobrevivió al Monumental, Asprilla se convirtió en héroe y el Millonario volvió a quedar envuelto en una crisis que parece no tener fin.














