La vida cotidiana de Claudio Bobadilla, profesor argentino de pádel radicado en Dubái, cambió de forma abrupta en medio de la creciente tensión en Medio Oriente. Desde su lugar de trabajo en uno de los complejos hoteleros más altos de la ciudad, el entrenador cuenta que las alertas, las evacuaciones preventivas y hasta explosiones a la distancia se volvieron parte de la rutina.
Un argentino en Dubái y el eco de la guerra en Medio Oriente
Claudio Bobadilla, profesor argentino de pádel nacido en Neuquén, vive en Dubái y relata cómo el conflicto regional alteró la rutina en la ciudad.
Por Ovación
Un argentino en Dubái que convive con las alertas de guerra
Bobadilla, oriundo de Cutral Co, en la provincia de Neuquén, vive hace varios años en Dubái y trabaja como entrenador para la World Padel Academy. Su sede laboral se encuentra en el moderno hotel Siro One Za’abeel, un complejo de dos torres de 70 pisos ubicado cerca del Burj Khalifa, uno de los íconos arquitectónicos de la ciudad.
Desde allí observa cómo la ciudad intenta sostener su normalidad pese a las tensiones regionales. Sin embargo, la cercanía del conflicto se hace sentir en el cielo del Golfo Pérsico, donde los vuelos comerciales son escasos y algunos trayectos se realizan con escoltas militares. “Hoy vi un avión civil cuando iba al trabajo, pero cada vez hay menos”, contó el entrenador, quien asegura que las restricciones aéreas se intensificaron tras los ataques y represalias que involucraron a Estados Unidos, Israel e Irán.
Explosiones, alarmas y refugios en Dubái
La aparente tranquilidad de la ciudad se vio alterada en varias oportunidades por sistemas de alerta que advierten a la población ante posibles ataques. Bobadilla relató que, en una de las jornadas recientes, una notificación en su teléfono lo obligó a suspender las clases y trasladarse a un refugio subterráneo junto con otras personas del club.
El protocolo es claro: cuando se activa la alarma, los ciudadanos reciben un mensaje urgente que indica refugiarse en subsuelos o alejarse de las ventanas para evitar daños por detonaciones cercanas. Según explicó el entrenador, los momentos más tensos se vivieron durante un fin de semana con ofensivas intensas. “Le estaba mandando un audio a una amiga y de fondo se escuchaban explosiones”, recordó.
Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos informaron que la mayoría de los misiles y drones lanzados contra el país fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea, aunque algunos incidentes provocaron heridos y daños en zonas cercanas a infraestructuras estratégicas.
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La incertidumbre de vivir cerca de un conflicto
Aunque Dubái intenta mantener su imagen de destino seguro, el clima de incertidumbre se percibe entre residentes y expatriados. Bobadilla explicó que dentro de la comunidad argentina comenzaron a circular recomendaciones para tener preparados documentos y pertenencias esenciales, ante la posibilidad de una evacuación o de una escalada mayor del conflicto. “La incertidumbre genera ansiedad porque no sabés qué puede pasar mañana”, expresó.
El contexto también impacta en la dinámica de la ciudad, cuya economía depende en gran medida del turismo internacional. En medio de la tensión, algunos centros comerciales y zonas habitualmente repletas de visitantes muestran menos movimiento que de costumbre.
De la Patagonia al circuito internacional del pádel
La historia de Bobadilla en el deporte comenzó lejos de los lujosos rascacielos de Dubái. En su juventud jugaba al fútbol en su ciudad natal, pero descubrió el pádel casi por casualidad mientras estudiaba en Buenos Aires. Con el paso del tiempo se formó como jugador profesional y llegó a competir entre las mejores parejas del ranking, antes de dedicarse por completo a la enseñanza.
Su carrera lo llevó a recorrer distintos países y trabajar en escenarios muy diversos, desde academias europeas hasta proyectos deportivos en Asia. Incluso atravesó experiencias complejas en otras partes del mundo, como robos o conflictos sociales en ciudades donde fue contratado. “Me mudé sin saber inglés, pero el currículum pudo más que el idioma”, recordó.
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El crecimiento global del pádel y nuevas oportunidades
Mientras el conflicto regional altera el día a día en Dubái, el deporte que le cambió la vida sigue expandiéndose a nivel internacional. Según informes de la Federación Internacional de Pádel, el número de clubes y canchas creció de forma sostenida en los últimos años, impulsado por la popularidad del deporte en Europa, América y Medio Oriente.
Ese crecimiento generó nuevas oportunidades laborales para jugadores y entrenadores, muchos de los cuales continúan su carrera como instructores tras retirarse de la competencia. Para Bobadilla, el pádel no solo fue una profesión sino también un pasaporte para recorrer el mundo.














