El pasado miércoles 20, e invitado por la asociación civil Volver a Empezar, el reconocido psicólogo y escritor Bernardo Stamateas visitó Santa Fe para ofrecer una conferencia motivacional y presentar su último libro “Puedo Superarme”, un texto que busca orientar a los lectores hacia la superación personal.
Cómo superar las crisis
En una visita al matutino, antes de la presentación que se realizó en el cine teatro Luz y Fuerza, el además sexólogo, pastor evangélico y columnista de Ser UN@, visitó la sede del matutino para dar algunos detalles más sobre su presentación. “El libro Puedo Superarme habla de que todos podemos levantarnos de las crisis y lo hacemos porque contamos con un FMI, fondo monetario interno que es como una caja de recursos que a veces ni nosotros sabemos que los tenemos y los usamos solamente en situaciones de emergencia”, comenzó a explicar el profesional, al tiempo que detalló que todos alguna vez pasamos por una crisis.
¿Cómo?, ¿a qué llamamos crisis?, ¿se puede salir de todas de la misma manera? Ante estos cuestionamientos Bernardo Stamateas explicó que hay cuatro tipos de crisis: evolutivas, estructurales, accidentales y de cuidado. Y en ese contexto detalló: “Las primeras son las que pasamos cuando tenemos algún cambio en nuestra vida, como ser tener un hijo, separarse de su pareja o que fallezca un familiar, es decir que hay un cambio cuantitativo y cualitativo, donde había dos ahora son tres o donde había novios ahora hay esposos; las segundas, o sea las estructurales, son las que provocamos nosotros mismos al romper una amistad de años o dejar de ver a un pariente; las terceras o accidentales van desde que se rompa un caño del baño hasta un imprevisto en la vía pública; y las últimas, las de cuidado, son las que aparecen cuando tenemos a alguien a cargo ya sea por enfermedad o discapacidad”.
En resumen, el profesional hizo hincapié en la frase popularmente conocida que dice que “toda crisis implica un cambio” y en ese contexto aseguró que las personas pasan por tres caminos ante ellas: hay quienes las resuelven y pasan a la próxima etapa; otros que se quedan varados en la misma, y unos últimos que al atravesarlas se bloquean y regresan a etapas anteriores, no pueden avanzar.
Para allanar esa primera senda, que en definitiva es la más positiva, Stamateas aseguró que hay tres formas de conseguirlo: “Una buena estrategia es rememorar viejas victorias y usar dichas experiencias como eje motivador, es decir armar un currículum vitae de batallas ganadas que describa los detalles importantes de lo vivido que nos ayudaron para atravesar esas crisis; en segunda instancia es esencial tener tiempo de calidad con los seres queridos, porque la calidad de los vínculos afectivos será lo que permitirá armar una base de soporte para no caernos; por último es importante juntarse con gente que está delante mío en la carrera de la vida, es decir aquellos que quizás ya pasaron por algo similar y con su consejo nos pueden dar las herramientas o atajos emocionales para salir adelante”.
En ese sentido Stamateas remarcó que la forma en que se encaren las crisis también dependerá del común denominador que se utilice para hacer referencia a ellas, y en ese contexto el psicólogo aseguró: “Si a la responsabilidad sobre un familiar que entró en la vejez, por ejemplo, uno la denomina como un «problema» en vez de hacer referencia a ella como un «cambio» natural de la vida, seguramente la transitará con fastidio y puede entonces que se trate de una crisis que lo lleve a bloquearse o a retroceder a etapas anteriores, como decíamos antes”.
Y desde ese punto de vista el profesional afirmó que es “ recomendable hacer mención a las crisis como «una situación» y nada más que eso”; y entender que ciertamente cuando uno hace referencia a un cambio habla de una crisis que muchas veces puede ser buena e inevitable en la vida. “Las palabras tienen peso y por eso la «crisis» tiene mala prensa, pero como dijimos no siempre es algo malo, lo que uno tiene que buscar siempre es la capacidad de adaptación a la misma y ver cómo enfrentarla.
—¿Tendré una forma distinta de enfrentarme a un cambio de acuerdo a la edad que tengo?
—Si bien la edad cronológica no tiene nada que ver con la emocional, porque no necesariamente implica madurez, el tiempo de vida es un determinante a la hora de enfrentarse con una crisis ya que un joven que tiene mucha vida por delante encara las cosas desde la eternidad y el mayor como una urgencia. Entonces un recurso que yo recomiendo, que también lo menciono en el libro, es la prioridad, hay que aprender a priorizar. Cuando hay una guerra los médicos ponen banderitas a los heridos, a los que se mueren una negra, a los que hay que atender ya una roja y al que puede esperar una verde. Bueno, cuando uno pasa cierta edad es como que cambia las banderitas porque cambia sus prioridades y eso es quizás lo mejor que nos puede pasar para hacer frente a las cosas sin entrar en ese bloqueo tan temido.
Lo más recurrente
Consultado respecto de cuáles son los temas más recurrentes que escucha a la hora de realizar las charlas motivacionales que lo llevan a recorrer todo el país y el exterior (pronto viajará a presentar el libro a México), Stamateas aseguró que la mayoría de los asistentes se cuestionan sobre las relaciones de pareja, el maltrato verbal y los duelos.
Asimismo, el destacado escritor hizo referencia al rango etario de sus seguidores, ya que aseguró que cada vez recibe más visitas y consultas de jóvenes. “Yo suelo recibir entre 500 y 600 mails por días y entre ellos hay muchos de adolescentes que se cuestionan sobre tal o cual tema. Por supuesto que son esas cuestiones las que me incentivan a plantear uno u otro tema porque me marcan un termómetro de lo que la gente quiere saber y le interesa”, dijo y completó: “Este último libro tiene que ver con lo que me fueron planteando y al ver que la gente no sabía cómo salir de las crisis es que me puse a escribirlo. Igualmente yo nunca escribo un texto a la vez, siempre estoy con varios porque es una forma de ir también condimentando los argumentos, ahora está por salir uno sobre liderazgo, otro sobre más gente tóxica y otros”.
Para finalizar y haciendo hincapié sobre su trabajo, Stamateas dijo: “Es notable como cada vez hay más gente buscando un optimismo inteligente que busca tener un discurso entendible y eminentemente práctico, es por eso que cada vez hay mayor proliferación de couch y psicólogos que como yo hacen charlas motivacionales, porque es lo que la gente busca. En particular yo siempre escribí sencillo, pero a la sencillez no hay que confundirla con superficialidad porque son dos cosas distintas. Mi metodología es así porque me interesa que todos me puedan comprender y que les sirva”.
Su perfil
Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Luego de cursar la secundaria en los colegios Larroque y Mariano Moreno estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy. Además es sexólogo clínico.
Asimismo, Bernardo Stamateas es pastor de la Iglesia Bautista Ministerio Presencia de Dios, en el barrio de Caballito; y gracias a su rol de escritor se transformó en un destacado conferencista a nivel nacional e internacional. Sus libros hoy son leídos por todos los sectores de la sociedad. Varios de ellos se convirtieron rápidamente en best sellers del mercado argentino.
Por otro lado y producto de las importantes recorridas que realizó por todo el país brindando asesoramiento y capacitación a organizaciones públicas y privadas, como cientos de charlas abiertas al público en general, su nombre es referencia obligada a la hora de hablar de liderazgo y superación personal.














