El presidente de Colón, José Vignatti, al igual que su mesa chica, transitan días agitados con varios cabos sueltos que deben resolver, siempre en el marco de una actualidad deportiva delicada, con el equipo en zona de descenso a cuatro fechas del final de la Copa de la Liga.
Colón quiere jugar en horario nocturno el domingo
UNO / José Busiemi
El máximo dirigente se quedó en Buenos Aires después de la derrota ante Arsenal, trabajando con Miguel Abbondándolo, tal vez la persona más activa al momento de cerrar la llegada de Israel Damonte como reemplazante de Néstor Gorosito.
Cada hora es decisiva e indudablemente todo lo que planteó Colón no tuvo aceptación a la hora de aplazar el partido frente a Atlético Tucumán, por la 11ª fecha del certamen argentino.
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El duelo originalmente fue fixturado el domingo 29 de octubre, a las 21, en el Brigadier López. A partir del malestar de la gente y otros factores que expuso en un comunicado a las autoridades de Seguridad, la institución rojinegra intentó llevarlo al encuentro al martes 31, a las 16.
De hecho tomó estado público la petición elevada por el club y enviada a la AFA y Liga Profesional. Pero la respuesta, lejos de lo esperado, complicó más las horas de contacto y entrenamiento de Damonte con sus nuevos dirigidos.
Entonces, Liga Profesional confirmó que el partido entre el Sabalero y el Decano respeta su día pero se adelanta siete horas: a las 14 de este domingo. Con Vignatti de regreso a Santa Fe, el propio presidente se puso al frente de una renegociación en el Ministerio de Seguridad.
En la reunión de cancha, el presidente expuso respetar el horario inicial de las 21, para recibir al conjunto tucumano.












