Las principales economías de América Latina avanzan contrarreloj en la actualización de sus normativas sobre apuestas y casinos digitales, impulsadas por el crecimiento del sector y la cercanía del Mundial 2026.
Entre la presión y reforma, países latinos ajustan sus leyes de casinos antes del Mundial 2026
La expansión del juego digital en América Latina desató una carrera legislativa entre los principales países de la región. Con el Mundial 2026 a la vista, Brasil, México y Argentina buscan definir un marco legal que ponga orden en el negocio de las apuestas online, un sector que creció de manera explosiva en los últimos años y que ahora exige reglas claras.
En Brasil, los datos más recientes dan cuenta del alcance del fenómeno. Un estudio de Data-Makers, encargado por Resenha Digital Clube, indicó que el 71% de los hinchas planea gastar más durante la Copa, no solo en productos vinculados al torneo, sino también en plataformas digitales y sitios de apuestas. Según el relevamiento, seis de cada diez usuarios de estos servicios prevén aumentar su participación durante el campeonato.
La información coincide con registros de un casino online brasileño, que muestran que el 83,49% de los jugadores activos apuesta en fútbol, concentrando casi el total de las operaciones. Analistas del sector advierten que el desafío ahora es acompañar el crecimiento con políticas de juego responsable y mayor supervisión sobre los operadores.
En México, el debate gira en torno a una ley que data de 1947 y que no contempla el escenario digital actual. La Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego (AIEJA) reclama un marco actualizado que limite la actuación de sitios sin licencia y brinde garantías legales a los usuarios.
“El país necesita una ley moderna que brinde seguridad jurídica y proteja al consumidor”, afirmó Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente de la AIEJA. El Ministerio del Interior lidera la redacción del nuevo texto, que incluiría límites de apuesta, verificación de identidad y sanciones para operadores no autorizados.
En Argentina, el Senado retomó la discusión sobre los proyectos que regulan el juego remoto. La intención es unificar las iniciativas y evitar que pierdan estado parlamentario. La propuesta principal prohíbe la publicidad y el patrocinio de casas de apuestas en redes sociales y eventos deportivos, además de incorporar controles biométricos y un registro de autoexclusión voluntaria.
“La idea no es desalentar la actividad, sino ordenarla”, explicó la senadora Lucía Corpacci, presidenta de la Comisión de Salud. Según la legisladora, el objetivo es proteger a los jóvenes y establecer límites claros en un mercado que creció sin control.
Mientras los gobiernos ajustan los borradores de sus leyes, el sector privado reclama definiciones. Los operadores buscan certezas sobre las nuevas exigencias, y los usuarios esperan saber cómo cambiará su experiencia digital.
En medio de la expectativa por el Mundial, los tres países comparten un mismo dilema: equilibrar el crecimiento de un negocio en expansión con la responsabilidad de evitar abusos. “El fútbol será el gran escenario de prueba”, resumió un especialista. “Si las reglas no se definen a tiempo, la confusión la pagarán los jugadores.”












