Cuando hay infidelidad en una pareja, muchas logran transformar ese hecho doloroso en crecimiento, otras se quiebran y quedan en el camino.
La infidelidad en la pareja
Muchas veces este acontecimiento mejora la pareja y otras veces la empeora. Pero para que haya una mejora tienen que haber varios aspectos a cumplir.
n-Reconocimiento.
- Abandono de la tercera persona.
Cuando hay una infidelidad en la pareja la culpa no es de ambos, sino de quien comete la infidelidad, ahora, también hay que ver cuál es la fisura que ha habido en esa pareja o qué es lo que ha sucedido que explica que haya aparecido un tercero. Obviamente que nada lo justifica.
Los motivos pueden ser muchos y tenemos que distinguir cuándo es una infidelidad ocasional, cuándo dentro de lo ocasional es puramente sexual o romántico y sexual, porque son dos cosas distintas, por supuesto que la más difícil de perdonar es la romántica, porque hay un involucramiento de los afectos.
Los disparadores para que una persona busque a un tercero son muchísimos:
La pérdida del amor romántico: el aburrimiento, la monotonía, se entra en un nivel de superficialidad en la comunicación.
La curiosidad sexual: hay una sobrevaloración de que la relación con la otra persona va a ser extraordinaria, hasta que se va descubriendo que no era tan idealizado. La curiosidad sexual, muchas veces motivada por el deseo de experimentar nuevas parejas, frecuencias y lugares.
La venganza: cuando una persona se siente asfixiada, controlada, supervisada, etcétera, aparece como un deseo de separarse, ese tercero hace explotar algo que la pareja no puede lograr elaborar.
La infidelidad, siempre es un hecho doloroso porque traiciona la confianza, está basada en la mentira y ésta pesa, por eso siempre sale a la luz.
Las motivaciones del engaño, en general, son un poco distintas entre mujeres y hombres. La infidelidad en la mujer tiene más que ver con la búsqueda del afecto, ser mirada, ser valorada. Muchas veces la mujer en una relación es maltratada o se siente invisible, y de pronto aparece un tercero, la mirada de otro que la valida, que la felicita, que la ama, entonces en la mujer aparece esa motivación, más que lo sexual en sí.
En el varón es la cantidad de veces que tengan relaciones sexuales o la intensidad. Ya que al hombre culturalmente se le exige que sea más viril, más seguro.
También se puede ser infiel por venganza, a eso se le llama “contra infidelidad”, es cuando sufrimos el engaño y decimos haber perdonado sin embargo a los meses, o años pasamos la factura y cometemos una nueva infidelidad. En general la pareja se quiebra pero se separan “empatados”, pero recordemos que la venganza está basada en el rencor y nunca es buena consejera.
Hay personas que necesitan vivir engañando, porque coleccionan trofeos, donde quieren fortalecer su femineidad o su masculinidad sumando experiencias.
Muchas veces también sucede que “en donde se desea no se ama”, y en donde se ama no se desea”, que quiere decir esto, “amor y deseo están separados”.
Detalles
Para reconocer a un infiel hay que estar atentos a ciertos detalles:
-Ausencia de relaciones sexuales.
-Distanciamiento afectivo.
-Arreglarse más, preocupación por el cuerpo.
-Llamadas a escondidas.
-Horarios que no son justificados.
Pero la mayoría deja el mail abierto, el mensaje de texto, ya que al ser vivido con estrés muchas veces se dejan evidencias para ser descubierto. Y también es verdad que hay parejas que no quieren ver y el engañado piensa muchas veces que se equivocó, que el error fue suyo, por eso sufrió la infidelidad. ¡Esto es un error!
Para concluir tenemos que saber que en la reconstrucción de una pareja, es fundamental el pedido de perdón, tiene que haber una enorme voluntad, sabiendo que se va a pasar por una tormenta emocional muy grande, y en donde el que engañó no va a estar en derecho de exigir confianza de un día para el otro.
Es muy importante también buscar ayuda profesional, para tratar de darle algún sentido a esta experiencia traumática, tratar de ver qué se perdió, y qué cosas hay que revisar.















