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Ocho consejos para superar el rencor

No saber perdonar sólo intensifica el dolor que produce una ofensa y alimenta la necesidad de la siempre inconveniente venganza.

Lunes 10 de Noviembre de 2014

Estos son los ocho consejos para dejar de guardar rencor que aparecen en PsychCentral:

1. Conocer el problema: El primer paso para resolver una situación es conocerla y reconocerla, analizarla. ¿Qué es exactamente lo que nos hace seguir guardando rencor?

2. Dejar salir esos sentimientos: Hablar del daño con la persona que lo provocó y, si no es posible, con otra persona que esté dispuesta a escucharnos. Abrir la ventana para que se refresque un poco el alm

3. Empatía: En la medida de lo posible, intentar ponerse en el lugar de quien nos hirió. No para justificarlo, sino para comprender por qué lo hizo.

4. Aceptación: Uno ha de curarse. No importa si quien nos hirió ni se acuerda de que lo hizo o si, por el contrario, vive con el remordimiento a cuestas. Importa lo que está en nuestra mano, que es lo que sentimos nosotros. Tanto si nos piden disculpas como si no; si nos dan una explicación como si se la guardan. Nuestra decisión de curarnos no estará condicionada por lo que la otra persona haga al respecto..

5. Dejar de recrearse en el dolor: Una vez que se han dejado aflorar los sentimientos, se ha decidido seguir adelante y curarse, no hay que remover la herida ni escarbar. (Lo mismo que con una herida física.) Si aparece el asunto en una conversación, por ejemplo, lo sano es cambiar de tema.

6. Quedarse con lo positivo: Incluso de las experiencias más desgarradoras puede sacarse algo bueno. Si se trata de un aprendizaje, ya ha habido un beneficio, que en este caso nos ayudará a comprender mejor otras situaciones en un futuro. Esta actitud también ayuda a liberarse del resentimiento, pudiendo llegar al siguiente paso…

7. Dejar que el dolor se vaya: Cuanto más tiempo esté el rencor en nuestra alma, más difícil es el perdón. El rencor nos priva de momentos de felicidad, de paz interior y, por el contrario, puede generar un desasosiego que no le haga ningún bien a nuestra salud. Si ya sufrimos en el pasado, ¿por qué tenemos que seguir haciéndolo?

8. Perdonar: No es lo mismo que olvidar. Si llevamos a cuestas un dolor muy intenso, no lo olvidaremos fácilmente pero el tiempo ayudará a que la herida cicatrice. Perdonar consiste en dejar de pensar en el daño que nos hizo otro. Nadie es perfecto y otras personas tendrán que hacer esto mismo por nosotros: olvidar la ofensa, sanarse, caminar en paz.

Fuente: El arte de saber vivir

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