"Paren esta locura", dijo Yeb Sano, el delegado de Filipinas ante la Conferencia sobre Clima de la ONU, que ayer comenzó en Varsovia, que luchó por contener las lágrimas mientras hablaba de las consecuencias del tifón y pidió en un conmovedor discurso "acelerar la lucha contra el calentamiento global", reportó la agencia DPA.
ONU: "Paren esta locura del calentamiento global", pidió el delegado filipino
"Mi país se niega a aceptar que hagan falta 30 ó 40 conferencias sobre clima para solucionar el problema del cambio climático", aseguró. "Nos negamos a aceptar que nuestra vida transcurra en un huir de las tormentas monzónicas, poner a recaudo a nuestras familias, sufrir destrucción y necesidad y tener que contar a nuestros muertos", cuestionó el delegado filipino en la reunión de la ONU.
El delegado filipino en las conversaciones sobre el clima de Naciones Unidas comenzó a ayunar ayer en protesta por la falta de medidas contra el calentamiento global, al que culpó de un supertifón que habría causado la muerte de unas diez mil personas en su país. En el comienzo de la reunión, entre el 11 y el 22 de noviembre, delegados de casi 200 países guardaron silencio durante tres minutos en memoria de las víctimas del tifón Haiyan, la tormenta más poderosa de las que se tenga registro.
Las conversaciones buscan lograr un acuerdo de la ONU en 2015 para frenar el cambio climático.
"Voluntariamente dejaré de ingerir alimentos (durante la conferencia) hasta que haya un resultado significativo a la vista", dijo Naderev Sano, comisionado climático de Filipinas, agregando que la devastación provocada por Haiyan dejó a miles de personas hambrientas.
En línea con varios países en desarrollo, llamó a tomar medidas más drásticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero -que mayormente producen países ricos- y más fondos para ayudar a naciones pobres a lidiar con los impactos del cambio climático. "Podemos tomar acciones drásticas ahora para asegurar que evitamos un futuro en el que los supertifones se conviertan en una forma de vida", dijo, con la voz cortada por la emoción. Los presentes le dieron una ovación cerrada. No obstante, varios países desarrollados están más preocupados por la debilidad de sus economías que por tomar medidas radicales contra el cambio climático. Estados Unidos y la Unión Europea reafirmaron metas climáticas que catalogaron de ambiciosas para el 2020 y que países en desarrollo dicen están muy por debajo de lo que se necesita.
Las economías emergentes lideradas por China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, e India dicen que los países ricos deben hacer más para reducir las emisiones y permitirle a los países en desarrollo la quema de más combustibles fósiles para acabar con la pobreza.
Científicos climáticos suelen ser renuentes a vincular los gases de efecto invernadero y eventos extremos particulares como un ciclón. Krishna Kumar Kanikicharla, un miembro importante del Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés), dijo que la cantidad total de ciclones tropicales podría bajar este siglo, pero que podrían ser más fuertes. "La velocidad del viento y la precipitación probablemente aumentará", agregó. El IPCC dijo que el calentamiento global, causado por una acumulación de gases de efecto invernadero causada por actividades humanas, provocó un aumento promedio de 20 centímetros del nivel del mar durante el último siglo, lo que podría agravar las marejadas por temporal. El aire más cálido también puede tener más humedad y generar más precipitaciones.
Greenpeace: Trasladan a activistas
Los 30 tripulantes del rompehielos de Greenpeace Arctic Sunrise, entre ellos los argentinos Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi, fueron trasladados ayer desde la prisión en el puerto ártico de Mursmansk a una cárcel de la ciudad de San Petersburgo, según anunció la Justicia de Rusia.
El Comité de Instrucción de Rusia (CI) anunció ayer por intermedio de un comunicado que “se ha decidido trasladar a todos los imputados a centros de prisión preventiva en San Petersburgo”.
Los detenidos por una protesta ecologista en una plataforma petrolera instalada en el mar Glacial Artico salieron en las últimas horas en tren hacia San Petersburgo, consignó la representante del Servicio Federal Penitenciario de Rusia, Olga Pleshkó, en declaraciones a la agencia oficial local RIA-Novost.
El CI rebajó de “piratería” a “vandalismo” los cargos contra los 28 activistas de Greenpeace, más un camarógrafo y un fotógrafo independientes que viajaban en el Arctic Sunrise, que fueron apresados el 19 de septiembre por guardacostas rusos cuando intentaban realizar una protesta contra la plataforma de extracción de crudo. El portavoz del CI, Vladímir Markin, indicó, en declaraciones citadas a la agencia española EFE, que la parte 2 del artículo 213 del Código Penal ruso en la que se contempla el vandalismo podría suponer para el infractor una pena de hasta siete años de cárcel, mientras el cargo de piratería es castigado con 15 años.
En tanto, Holanda inició un expediente en el Tribunal del Mar por la liberación de los activistas, apoyada por millones de firmas.













