El posible regreso de Ignacio Malcorra a Unión no solo representa una de las noticias más fuertes del mercado de pases rojiblanco. También invita a una pregunta inevitable: ¿qué cambió para Leonardo Madelón, quien hace poco más de un año prácticamente descartaba su vuelta por una cuestión de edad?
Qué cambió para que Madelón quiera ahora en Unión a Malcorra
Hace poco más de un año, el DT de Unión había puesto en duda el regreso de Ignacio Malcorra por una cuestión física y de edad. Hoy, con otra idea de juego y otro contexto, el entrenador considera que puede ser la pieza que le falta a su equipo.
Cuando el entrenador inició su tercer ciclo en el Tatengue, a mediados de 2025, el nombre de Malcorra apareció de inmediato sobre la mesa. Era lógico. Se trataba de un futbolista identificado con el club, con un enorme presente en Rosario Central y cuyo contrato ingresaba en la recta final.
Sin embargo, la respuesta de Madelón fue cautelosa. El 14 de junio de 2025 dejó una frase que marcó su postura.
"Nacho es un 'hijo' mío, charlamos seguido, tengo que ver que es un jugador que lo tuve hace diez años y quisiera ver si me puede correr de área a área. Hay que ver si quiere venir, me gustaría tenerlo pero lo veo difícil. Es un jugador maravilloso, pero está grande. Veremos".
Aquellas palabras no quedaron solo en ese momento. Meses más tarde, durante el mercado de verano, cuando Ariel Holan dejó Rosario Central y Malcorra volvió a aparecer como una posibilidad para Unión, Madelón mantuvo el mismo concepto y nunca dio señales de impulsar su llegada.
De extremo a conductor: el cambio de mirada de Madelón en Unión
Hoy el escenario es completamente diferente. Malcorra intenta rescindir su contrato con Independiente para quedar en libertad de acción, una negociación que no resulta sencilla. Mientras tanto, desde Santa Fe surgió el contacto de Madelón para conocer su situación y abrir la puerta a un regreso que, hasta hace poco, parecía improbable.
La explicación no parece estar en la edad. De hecho, el próximo 24 de julio el futbolista cumplirá 39 años, dos más de los que tenía cuando el entrenador aseguraba que estaba "grande".
Entonces, la respuesta hay que buscarla en otro lado: en el cambio de función que Madelón imagina para él.
Cuando volvió a Unión, el entrenador proyectaba un equipo con un clásico 4-4-2, extremos veloces, amplitud por las bandas y mucha intensidad física. En ese contexto, Malcorra debía recorrer toda la banda izquierda, una función que había desempeñado de manera brillante durante su primera etapa en el club, entre 2014 y 2016, pero que hoy demandaría un desgaste difícil de sostener.
Ahora la idea sería muy distinta. El entrenador no piensa en Malcorra como un volante externo, sino como un mediocampista interno adelantado, casi un enganche, con libertad para manejar los tiempos del equipo, encontrar espacios entre líneas y hacerse cargo de la pelota en los últimos metros.
El sello de calidad que busca Unión
En un plantel que sufrirá una importante renovación y que tendrá una fuerte presencia de juveniles, Madelón entiende que Malcorra puede aportar mucho más que fútbol.
Su experiencia, liderazgo y capacidad para resolver partidos aparecen como atributos que cobran un valor especial en este momento del club. Ya no se trata de exigirle recorridos largos o explosiones constantes por un costado de la cancha, sino de aprovechar su inteligencia, su visión de juego y su calidad técnica.
El recuerdo de su primera etapa en Unión respalda esa apuesta. Entre 2014 y 2016 disputó 68 partidos, convirtió 20 goles y brindó 22 asistencias, transformándose en uno de los futbolistas más determinantes de aquellos equipos de Madelón.
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El técnico sabe que aquel Malcorra explosivo ya no existe. Tampoco pretende encontrarlo. Lo que busca es otra versión: la del conductor capaz de ordenar el juego, hacerse cargo de las pelotas detenidas y convertirse en el faro futbolístico de un equipo joven.
Por eso, más que un cambio de opinión, lo que parece haber cambiado es la función que Madelón imagina para él. Si hace un año la edad era un impedimento para cumplir un rol de ida y vuelta por la banda, hoy deja de ser un problema porque el entrenador cree que puede sacar provecho de otras virtudes.
Y esa diferencia explica por qué el regreso que antes parecía descartado ahora está mucho más cerca de convertirse en realidad.















