Hay mucho dinero en el mundo. A la frenética escalada de cotizaciones de las obras de arte se le han sumado ahora los autos antiguos, o que tienen prosapia. Un antiguo Ferrari 250 GTO Berlinetta de 1962 fue subastado en la ciudad californiana de Monterrey por 38.115 millones de dólares (unos 28 millones de euros), según informó la casa Bonhams ayer.
Subastaron una Ferrari en 38 millones de dólares
Se trata de un raro modelo del que sólo se fabricaron 39 ejemplares. No obstante, pese a la elevada cifra alcanzada el jueves los expertos esperaban una suma de hasta 50 millones de dólares. Como sea, este Ferrari ha conseguido ser el coche más caro jamás vendido en una subasta, concretamente una organizada por la casa de remates británica Bonhams con ocasión del concurso de elegancia de Pebble Beach.
Los Ferrari 250 GTO son muy codiciados en particular, debido a su ingeniería única y extrema rareza.
Con número de chasis 3851GT, este 250 GTO es uno de los coches más codiciados del mundo y ahora, oficialmente, también es por el que más se ha pagado en la historia. El récord anterior lo tenía un Fórmula 1 Mercedes-Benz W196R de 1964, subastado en verano de 2013 por 29,65 millones de dólares.
Pero la cuestión no se queda ahí. Aún no se han acallado los rumores que dan cuenta que el año pasado el coleccionista Paul Pappalardo, de Estados Unidos, vendió a un comprador anónimo un 250 GTO de 1963 por 52 millones de dólares. En el mundo de los coleccionistas también se asevera enfáticamente que otro 250 GTO, construido para la leyenda del automovilismo británico Stirling Moss fue vendido en privado por 35 millones de dólares, pero tampoco esta cuestión pudo ser confirmada. Tales runrunes hicieron que antes de la subasta del jueves en California, la estimación del remate trepara a la estratosférica cifra de 75 millones de dólares.
El Ferrari subastado el jueves participó en numerosas carreras. Uno de sus pilotos perdió la vida en un accidente y el auto tuvo que ser reparado al completo. Fue adquirido en 1965 y desde entonces estaba en propiedad de la misma familia.
El coche es especial porque fue comprado y conducido por el piloto francés Jo Schlesser y por el campeón de esquí francés Henri Oreiller, con el que salieron en segundo lugar en el Tour de Francia del Automóvil de 1962. Cambió de manos pocas veces hasta recaer en la colección de la familia Maranello durante 49 años.
La colección Maranello incluye un coche de Fórmula 1 que fue piloteada por Gilles Villeneuve en 1978 con un valor de dos millones de dólares y una Ferrari 250 Mille Miglia berlineta de 1953, valuada en once millones de dólares, entre otros.
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