Instituto consiguió una victoria de peso al superar 80-75 a San Martín de Corrientes en el estadio Ángel Sandrín. En un partido exigente y disputado, el equipo de Sebastián González mostró carácter para revertir un mal arranque y terminar celebrando ante su gente.
Instituto se hizo fuerte en casa y logró un triunfo clave ante San Martín
La Gloria venció 80-75 en el Sandrín en una mañana intensa. Copello fue figura y Anton Cook definió un duelo parejo hasta el final.
Por Ovación
De un comienzo adverso a la reacción de Instituto
El juego arrancó cuesta arriba para la Gloria. San Martín impuso condiciones en el primer cuarto y, con intensidad y buena efectividad, tomó una ventaja clara que obligó al local a reordenarse. El parcial inicial reflejó esa superioridad visitante, que encontró espacios y lastimó con decisión.
Sin embargo, Instituto ajustó su defensa y encontró respuestas en ofensiva a partir del segundo período. Con Nicolás Copello como eje y el aporte interior de Saiz, el Albirrojo fue descontando diferencias hasta pasar al frente. A pesar de los aportes de Lautaro Berra para la visita, el local cerró la primera mitad arriba por la mínima.
Un segundo tiempo de carácter
En el complemento se vio la mejor versión de Instituto. Más firme atrás y con mayor claridad para circular el balón, logró abrir una brecha que parecía darle control del partido. No obstante, San Martín nunca bajó los brazos y se mantuvo cerca, obligando a un cierre de máxima tensión.
Cuando el encuentro entró en su tramo decisivo, apareció la jerarquía. Anton Cook tomó protagonismo en los minutos finales, resolvió con determinación y fue clave para asegurar la victoria en Alta Córdoba.
Copello, el motor de la Gloria
La gran figura de la mañana fue Nicolás Copello, quien firmó una actuación completa que lo llevó a ser el MVP del partido (25 de valoración). Su conducción, puntos y liderazgo resultaron fundamentales en la remontada.
Con este triunfo, Instituto no solo suma en la tabla, sino que reafirma su fortaleza en casa y demuestra que tiene recursos para competir ante rivales de jerarquía. Una victoria trabajada, de esas que pueden marcar un punto de inflexión en la temporada.












