Una tesorera del Banco Nación de San Pedro fue imputada por la sustracción de 40 millones de pesos de los fondos del tesoro, una maniobra que quedó registrada por las cámaras de la sucursal. La funcionaria fue acusada en una causa federal por el delito de peculado, que se pena con hasta diez años de prisión. La investigación arrojó que la mujer dispuso de 16 millones para el pago de deudas con tarjetas de crédito.
Escándalo en el Banco Nación de San Pedro: imputan a una tesorera por llevarse 40 millones de pesos
La empleada está acusada de peculado por una presunta maniobra con fondos del tesoro de la sucursal. Según la investigación, una parte del dinero fue usada para cancelar deudas personales con tarjetas de crédito.
La sucursal del Banco Nación de San Pedro. La maniobra se descubrió en un arqueo preventivo y fue confirmada en una auditoría interna.
La implicada fue identificada por sus iniciales como M.C.N., de 36 años. Se desempeñaba como responsable del servicio de cajas y de la administración de los fondos del tesoro en la sucursal bancaria de Pellegrini e Hipólito Yrigoyen de la ciudad bonaerense de San Pedro, a 150 kilómetros de Rosario.
La tesorera fue imputada por el fiscal federal Matías Felipe Di Lello, titular de la sede fiscal de San Nicolás, en una audiencia realizada el miércoles de la semana pasada que se difundió ayer. Según la hipótesis fiscal, la empleada se valió de su función y del acceso directo al tesoro para retirar la suma de 40 millones de pesos y realizar pases contables sin respaldo, con el objetivo de ocultar el faltante.
El fiscal Di Lello acusó a la mujer por el delito de peculado, que establece penas de 2 a 10 años de prisión e inhabilitación absoluta perpetua. El juez Carlos Villafuerte Ruzo formalizó la imputación, dispuso el embargo de la vivienda de la imputada y su inhibición general de bienes y estableció un plazo de 90 días para desarrollar la investigación.
De acuerdo con la fiscalía federal, el caso se inició el 16 de octubre de 2025, cuando un arqueo preventivo detectó una inconsistencia en el dinero en efectivo del tesoro. Al día siguiente, la gerencia zonal del Banco de la Nación Argentina intervino la sucursal y realizó un control integral con personal especializado de Pergamino y San Nicolás, que confirmó un faltante de 40 millones de pesos.
Dos maniobras irregulares
A partir de la denuncia y del sumario administrativo, la fiscalía avanzó con la recolección de pruebas. Se tomaron testimonios y se analizaron los movimientos del tesoro realizados por la imputada. Así, el sistema de seguridad interno del banco registró dos situaciones que incriminaron a la tesorera.
Una ocurrió el 31 de julio de 2025, cuando la imputada retiró dinero del “tesoro reserva” que ocultó entre su ropa en una bolsa de nailon y se fue de la sucursal. Luego se registró un pase de fondos por 10 millones de pesos desde el área de efectivo del tesoro hacia un cajero automático. Una operación que, según la acusación, habría tenido carácter meramente contable para encubrir la sustracción.
La otra fue el 8 de agosto de ese año, fecha en la cual se le atribuyó haber extraído fajos de billetes de 20 mil pesos del dinero disponible del tesoro y entregarlos a un cajero para cancelar deudas personales de tarjetas de crédito Visa y Mastercard por un total de 16 millones de pesos. En simultáneo, habría realizado pases virtuales por idéntica suma para intentar equilibrar los registros del tesoro.
Cámaras, pruebas, testimonios
Otro elemento de prueba se obtuvo de las cámaras de vigilancia de la entidad que documentaron la manipulación de dinero en sectores restringidos y el retiro de efectivo por parte de la imputada. También se incorporó documentación bancaria —como comprobantes de pago de tarjetas de crédito a su nombre— que coinciden en fecha, monto y horario con las maniobras observadas.
A ello se sumaron los resultados del sumario administrativo y del arqueo integral realizado por la gerencia zonal, que confirmó oficialmente el faltante de 40 millones de pesos. La investigación incluyó además declaraciones de empleados y autoridades del banco, quienes describieron irregularidades en los traspasos de fondos y señalaron que la imputada realizaba movimientos contables sin respaldo en dinero físico.
Uno de los testigos indicó que el día del arqueo la mujer se encontraba consternada, como si estuviera “en otro planeta”. Según relató, en un momento advirtieron que se había retirado de la sucursal. Cuando una compañera le envió un mensaje de WhatsApp para saber dónde estaba y si iba a regresar, la tesorera respondió con esta frase: “Me voy a matar porque los arruiné, te quiero y no quise hacer mal a nadie, no sé lo que pasó”.
Las autoridades del Banco Nación se constituyeron como querellantes en el proceso. En tanto, la fiscalía indicó que, si bien se analizan posibles responsabilidades por fallas de control, la imputación por el momento se dirige exclusivamente contra la tesorera, que actualmente se encuentra con licencia médica.











