El temor a una guerra entre Ucrania y Rusia creció fuertemente en los últimos días, ya que Estados Unidos y la Otan aseguran que Rusia ha desplegado más de 100.000 soldados cerca de su frontera con Ucrania y que se prepara para invadir a su vecina exrepública soviética, con cuyo Gobierno nacionalista y prooccidental está fuertemente enfrentada.
Ucrania y el temor a la guerra: el testimonio de un argentino que vive en ese país
José María Escobar, maestro y profesor de historia, argentino viviendo en Ucrania.
Según medios locales, las fuerzas respaldadas por Rusia bombardearon un jardín de infantes, y debido a este episodio Estados Unidos advirtió que Rusia está a punto de desatar un ataque militar masivo contra Ucrania en los próximos días.
En diálogo con el programa Ahí Vamos (de 9 a 12 en UNO 106.3), un argentino viviendo en Dnipropetrovsk, la cuarta ciudad más grande de Ucrania contó cómo se está viviendo este momento de tensión geopolítica.
“Nosotros de esa zona estamos más o menos a unos 270 km. Hubo un bombardeo, ha caído artillería sobre un jardín de infantes que no tenía a los niños”, dijo José María Escobar, quien fue maestro y profesor de historia. “No sé cómo hacen, pero se avisan cuando se van a empezar a intentar matar los seres humanos; entonces los niños y la población civil se van a los refugios y después los otros tratan de matarse mutuamente. Así de terrible”.
La reflexión del inmigrante argentino condensa la situación de contradicción que vive la población ucraniana mientras políticos y militares elevan la tensión. “Las compras en los supermercados son lo normal, nadie compra para guardar. Yo no vi a nadie en estos últimos dos meses llenar el baúl del auto, venir corriendo, no han subido los precios de los alimentos, de los combustibles. Sí subió el precio del gas, nos pegaron un saque como del 30% a principios del invierno”, relató José María.
“Acá en esta ciudad nosotros no hemos recibido ninguna orientación o instrucción por parte del gobierno de la ciudad, como por ahí vi en internet que hay que revisar los refugios antibombas, o ejercicios de civiles. Eso acá no lo he visto”.
De todas formas, ayer la embajada mexicana en Ucrania trasladó a todos los inmigrantes de su país a una ciudad del este, más segura para ellos. “Quiero agradecer a la embajada argentina en Ucrania, que me han llamado por teléfono para tranquilizarme y decirme que ellos no tenían ninguna orientación de traslado de los ciudadanos”, dijo José María.
En Ucrania hay cinco argentinos viviendo de forma estable. “En la vida cotidiana acá la gente es muy buena, en serio. Muy respetuosa, muy solidaria, casi cariñosa”, aseguró. El hombre es oriundo de Pilar, una ciudad bonaerense, y allí se desempeñó como maestro de escuela y profesor de historia.
“Mis abuelos maternos eran de origen ucraniano y mi madre me transmitió parte de la cultura, del idioma, de la comida de Ucrania”. Las ganas de conocer el país de sus ancestros nacieron de las anécdotas de su abuelo paterno, y luego de conocer los orígenes del resto de su familia, decidió partir para el lejano país.
Ahora está jubilado, casado con una mujer ucraniana, y vive con el hijo de ella, su esposa y sus dos hijos. Vive allí hace cuatro años y no habla ni ruso ni ucraniano, que son los idiomas más utilizados en la zona.
“Cuando llegué a la embajada de Ucrania, presenté los papeles y tenías que justificar por qué querías venir al país. Me dijeron «¿usted sabe que nosotros estamos en guerra?»; sí se. Y me dijeron, «¿usted entiende que Crimea es de Ucrania?» Le digo que sí. Justo en ese momento se estaba produciendo la invasión de Rusia a esta parte del territorio ucraniano, que no se solucionó y de eso Putin no quiere hablar más.
Rusia y Ucrania están enfrentados desde 2014, cuando el entonces Gobierno ucraniano afín a Moscú fue derrocado por una ola de protestas y reemplazado por el actual.
Poco después, Rusia "se anexó" la península ucraniana de Crimea y apoyó a milicias alzadas en armas en el este de Ucrania en rechazo al nuevo Gobierno de Kiev. La sociedad ucraniana ha pasado por numerosas guerras, como la invasión bolchevique, el enfrentamiento contra Polonia y las dos guerras mundiales.
“Hace una semana lo vi al presidente de este país, el señor Zelenski, diciéndole a la población que mantenga la calma, que Ucrania siempre apuesta por el diálogo, que no iba a invadir a nadie. Yo escuchaba eso y pensaba: si tenemos 220 tanques (declarados por el gobierno) y del otro lado hay 3.000 tanques, ¿qué vamos invadir nosotros?”, agregó.
En el siglo XVII, Ucrania decidió ponerse bajo la protección del zar ruso para protegerse de la influencia de Polonia, pero en ese tiempo hubo mucha represión por parte del poder ruso. Tras la revolución rusa en el siglo XX, toda la zona se convirtió en la República Socialista Soviética de la URSS, y recién pudo independizarse tras la caída del Muro de Berlín, en 1991.
“En la zona de Kiev y un poquito más al oeste se habla el ucraniano, pero de Kiev para el este todo el mundo habla ruso”, contó José María, pero aclaró: “Si hablas ucraniano nadie te mira mal ni te van a hacer ninguna cara de desagrado”.
Por último, explicó: “En esta ciudad hay mucha gente que tiene parientes del otro lado, a 400 km. Mi señora tiene un tío y dos primos hermanos allá, y es ucraniana y ama al país. A muchos les pasa lo mismo acá en esta zona y otra no lo entiende”.
"Acá lo ven como una propaganda que lleva adelante Estados Unidos. Yo como soy extranjero me escandalizo, pero ellos están acostumbrados".
Escuchá la nota completa acá:











