Claudio Cáplan
Un look juvenil
La pretemporada que concluyó en Mar del Plata contó con un solo bautismo. Se trató de Mariano Mauri, hijo de Sergio y sobrino de Jorge Mauri, ex jugadores de la institución. Justamente el Vikingo formó parte del glorioso Unión de 1989, que consiguió el ascenso a la máxima categoría con un recordado gol de Leonardo Carol Madelón, hoy entrenador del primer equipo. Uno de los benjamines del grupo compartió la habitación del hotel Iruña –lugar donde concentró la delegación tatengue– junto a Franco Faría, quien en el semestre pasado sumó sus primeros minutos en la Primera División de Unión.
A Mauri lo dejaron transcurrir varios días con su cabellera habitual, hasta que llegaron los más grandes para divertirse con un rito propio que tienen que atravesar los jugadores que realizan por primera vez la pretemporada junto al plantel mayor. Fue así como surgieron varios estilos, hasta que optaron por apiadarse del zaguero central y raparle completamente la cabeza.
Luego del bautismo de fuego el juvenil, que desde muy chiquito comenzó en la escuelita de la entidad de la Avenida López y Planes, habló con Ovación y contó sus vivencias con el plantel que dirige técnicamente Leo Madelón.
“Es un orgullo estar en el plantel profesional, en los primeros días es como que me costó adaptarme a todo al trabajo de ellos, pero era porque fue todo nuevo para mí. Después, con el paso de los días y de las prácticas, fui entrando un poco más en el grupo y creo que terminé bien la pretemporada en Mar del Plata”, comentó el zaguero central rojiblanco, quien sueña con sumar minutos en la segunda rueda de la Primera “B” Nacional.
—Llegaste con un corte de pelo a Mar del Plata, entrenaste con un toque distinto y te fuiste con otro look nuevo en la cabeza...
-Es así, pero no me quedó otra que aguantar lo que viniera y ya viste cómo me quedó la cabeza.
—¿Quién fue el compañero del plantel que comenzó con el rito?
—El principal fue Brahian Alemán, quien agarró la maquina de cortar el pelo y le metió a mi cabeza. Me la tuve que bancar callado porque ya sabemos cómo son los bautismos de lo más grandes con los que recién llegamos a Primera División. Creí que se habían olvidado ya que pasaban los días y no me hacían nada. Pero se acordaron a tiempo y así quedé...
—Desde lo futbolístico, ¿cómo terminaste la pretemporada en Mar del Plata?
—Me parece que bien, pero en los primeros partidos me costó bastante porque fue muy dura la pretemporada desde lo físico. Pero una vez que le tomé el ritmo ya no costó tanto como al principio.
Se presentó en sociedad
“Juego de defensor central, allí es donde mejor me siento. En algunos partidos los entrenadores de inferiores también me ubicaron como lateral por la izquierda, aunque me cuesta un poco más ya que no soy de pasar tanto al ataque”, contó el jugador surgido de las divisiones menores de la entidad rojiblanca.
Además, Mauri también comentó qué siente al tener un apellido tan vinculado con la historia de la institución y afirmó: “Es un gran orgullo. Mi tío (Jorge) me habla permanentemente, me da consejos y trata de decirme cómo tengo que jugar. En varias oportunidades me cuenta muchas vivencias que tuvo como jugador y me sirven mucho para saber cómo tengo que manejarme dentro del fútbol. Mi papá (Sergio) también es de hablarme mucho y de darme muchos consejos. Me siento muy contenidos por ellos”.











