Durante la madrugada del pasado jueves 21 de mayo, un ladrón ingresó en silencio a una vivienda de Colastiné Norte y se llevó 30 millones de pesos, 1.100 dólares, una notebook, documentos personales y otros efectos de valor pertenecientes a un matrimonio. Sin violencia directa pero con un daño mayúsculo, la denuncia al 911 activó una cadena de investigación que, en menos de 48 horas, daría resultados concretos.
Una huella dactilar indeleble: así atraparon al ladrón que robó $30 millones y 1.100 dólares en Colastiné Norte
En menos de 48 horas, la PDI identificó al ladrón con una huella dactilar, ejecutó seis allanamientos y lo atrapó huyendo en la costa santafesina.
Por Juan Trento
La Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe detuvo a un ladrón por el robo de 30 millones de pesos y 1.100 dólares a un matrimonio en Colastiné Norte.
Rastreo científico: Huellas dactilares encontradas en la escena del crimen, testimonios y cámaras de seguridad permitieron identificar al sospechoso.
Lo que vino después fue un trabajo minucioso y articulado: elementos probatorios secuestrados en el inmueble, testimonios de vecinos, imágenes de cámaras de videovigilancia públicas y privadas y el trabajo de los peritos criminalísticos de la PDI fueron las piezas que completaron el rompecabezas. El desenlace llegó en el terraplén de la Vía Muerta, en la misma zona de la costa santafesina donde el sospechoso había crecido: un hombre esposado y una causa judicial abierta.
Testigos e imágenes
Los primeros en llegar fueron los oficiales del Comando Radioeléctrico de la Costa y de la Comisaría 28°, quienes preservaron la escena intacta, relevaron testigos y verificaron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en el barrio. Luego llegó el equipo de especialistas: los peritos criminalísticos y los investigadores del Departamento Operativo de la Región I.
El trabajo de la PDI Científica
Los agentes del área Científica recogieron huellas dactilares y otros rastros materiales que el intruso dejó al entrar y salir de la vivienda. Para el viernes por la tarde, los resultados de laboratorio ya estaban sobre la mesa y arrojaron una sola identidad de la base de datos: M. D. B., de 31 años, oriundo de Colastiné Norte y con antecedentes penales. Vivía y frecuentaba el mismo barrio donde cometió el robo.
Seis allanamientos simultáneos
Con la identidad confirmada, la Fiscalía autorizó seis órdenes de allanamiento que se ejecutaron de manera simultánea en distintos domicilios de Colastiné Norte. En uno de ellos, una vivienda que conducía a un basural, los investigadores hallaron el hilo conductor del caso: una mochila con estampado de "Mickey Mouse" que contenía ropa de bebé, una infracción de tránsito a nombre de la damnificada y un carné de visita carcelaria a nombre de un hermano del imputado.
La cadena probatoria era clara: la mochila robada había recorrido pocos metros antes de terminar en ese basural.
La persecución y la detención
Durante el fin de semana, los investigadores intensificaron el patrullaje sobre la costa. Cuando divisaron al sospechoso en el terraplén de la vía ferroviaria muerta, M. D. B. apeló al último recurso: escapó corriendo y arrojó un bolso contra los yuyales de un terreno baldío para deshacerse de otra evidencia comprometedora. Fue apresado de todas formas, ya que su complexión y vestimenta lo delataron. Entre los elementos secuestrados se encontró un arma de fabricación casera, cargada con un cartucho del 12 y en buenas condiciones de funcionamiento que, por su poder de fuego, está homologada a un arma de guerra.
La causa judicial
El hecho fue informado a la Jefatura de la Policía de Investigaciones PDI Región I, que dio intervención a la Fiscalía del Ministerio Público de la Acusación. El fiscal ordenó que el aprehendido continuara privado de su libertad, fuera revisado en Medicina Legal, identificado y procesado como presunto autor de los delitos de robo y portación indebida de arma de fuego de guerra. M. D. B., de 31 años, quedó alojado en una unidad de Orden Público de la policía capitalina.










