Los emisarios cloacales de grandes dimensiones fueron hasta ahora un territorio vedado para las mujeres. Ginette Germain, una ingeniera ambiental de 33 años que trabaja para Aguas Santafesinas SA fue la primera en romper con esa barrera y descender al interior de los enormes conductos de un emisario cloacal de la ciudad de Rosario, a más de diez metros de profundidad, para realizar tareas dentro de ese espacio que es parte del servicio de desagües de la empresa estatal.
Una mujer realizó por primera vez tareas dentro de un gran emisario cloacal
Ginette Germain descendió más de diez metros para realizar trabajos técnicos en el Emisario cloacal Sur de la ciudad de Rosario.
Germain forma parte del departamento de Gestión Ambiental de la Gerencia de Infraestructura, Técnica y Calidad que está encargado de las mediciones de efluentes. Y es una de las mujeres profesionales que se vienen sumando a los trabajos técnicos que antes estaban reservados a los hombres y en los que ya hace un tiempo, vienen ganando espacio las mujeres.
"Dentro de la empresa hay muchas mujeres realizando tareas que antes estaban reservadas a los hombres y eran impensadas para ellas”, destacó la joven profesional, incluso en áreas técnicas y operativas. Una de esas tareas es justamente la que Germain realizó en estos días y se convirtió en toda una "experiencia" para ella.
Con los equipos y medidas de seguridad adecuadas, la ingeniera descendió en la desembocadura del emisario cloacal sur de Rosario, una boca ubicada en zona portuaria de la ciudad, en una tarea es que es parte de los estudios para la reconstrucción del tramo final del conducto que se está llevando adelante y el diseño de una futura planta de tratamiento de líquidos cloacales.
El Emisario Sur es un conducto de más de cuatro metros de diámetro y para acceder a ese espacio, donde la ingeniera debía llevar adelante las mediciones técnicas, había que descender por lo menos a diez metros de profundidad.
Por eso, la tarea fue en equipo. Fernando Marchini, supervisor especializado del área de Vertidos Industriales de Aguas Santafesinas, fue otro de los integrantes de la empresa que participó de la tarea, todas acciones que permiten el planeamiento y evaluación de las áreas técnicas.
En detalle, el trabajo consistió en la colocación de dispositivos de registro autónomos para conocer los caudales durante un lapso preestablecido. Estos equipos permitirán ahora obtener información real de nivel y la velocidad de circulación de los efluentes por el conducto y planificar en función de esa información.
Equipada con arneses y protecciones de pies a cabeza, Germain descendió a través de las bocas de registro de inspección y colocó los dispositivos en el conducto estudiado. Y deberá volver a hacerlo cuando la medición esté completa, que será al insumo para elaborar un informe técnico.
Más allá de los detalles del trabajo de los ingenieros, el descenso abre una nueva puerta a las mujeres que son parte de los equipos y que cada vez más realizan tareas operativas dentro de Aguas Santafesinas.











