Mariano Cassanello
Caída libre: Colón quedó afuera de la Copa Argentina contra Sarmiento (J)
De mal en peor está Colón, si la derrota por goleada ante Newell´s en el Brigadier López abrió una herida difícil de cicatrizar, la caída ante Sarmiento que milita en la 1ª B Metropolitana es lisa y llanamente una afrenta imposible de soslayar.
Y en este caso no sirve como excusa que Colón jugó con un equipo alternativo, porque la mayoría de los futbolistas que actuaron ayer serían titulares en muchos planteles de Primera del fútbol argentino.
Haciendo un repaso de la formación que puso en cancha Roberto Sensini, ocho de los titulares llegaron como refuerzo para la temporada actual lo cual marca de manera contundente las equivocaciones por parte de la dirigencia y del cuerpo técnico anterior a la hora de elegir los futbolistas.
Barraza, Pellegrino, Alcoba, Lima, Costa, Prediger, Gracián y Chevantón sumado a González que ingresó en el complemento arribaron a Santa Fe para reforzar el plantel sabalero y salvo algunas excepciones (Pellegrino y Prediger) la gran mayoría hasta acá defeccionaron.
Después de la derrota con All Boys la dirigencia sabalera encabezada por el presidente Germán Lerche junto al secretario técnico Gabriel Batistuta se reunieron con Mario Sciacqua y decidieron poner punto final a su ciclo como entrenador de común acuerdo. Muchos pensaban que de esa manera las soluciones llegarían de manera inmediata con la designación de Roberto Sensini. Sin embargo la ilusión apenas duró un partido en lo que fue aquella victoria trabajosa ante Olimpo equipo que está en descenso directo.
Parecía que la racha se podía extender nada menos que en el clásico con los dos goles de Iván Moreno y Fabianesi en aquel primer tiempo, pero el paupérrimo segundo tiempo que jugó el sabalero echó por tierra cualquier esperanza y los dos golpes de gracia se lo dieron en cuatro días Newell´s y Sarmiento.
Si bien es cierto que el fútbol en los últimos años se emparejó mucho y ejemplos sobran, la realidad indica que las diferencias de categoría persisten y que por algo Colón es uno de los planteles más caros de Primera División y Sarmiento se encuentra en la tercera categoría de nuestro fútbol con un presupuesto visiblemente inferior al de su rival en la tarde del Coloso Marcelo Bielsa.
Pero más allá del resultado histórico lo más preocupante fue lo que entregó Colón en los 90 minutos y sobre todo en la primera etapa en la que se notó una clara diferencia en favor del elenco juninense a la hora de disputar el balón. El rojinegro fue superado incluso en situaciones de gol, ya que las más claras pertenecieron al equipo verde que en el inicio del juego reventó el travesaño con un remate de Aillapán que sorprendió a Díaz. Después el equipo conducido por Sergio Lippi dispuso de algunas chances más como una salvada de Lima en la línea cuando el delantero de Sarmiento había superado la resistencia del arquero rojinegro.
Colón en esos primeros 45 minutos apenas generó un mano a mano de Curuchet que tapó Flores trás una asistencia de Chevantón y un tiro libre muy bien ejecutado por Lima que se estrelló en el caño izquierdo de Flores.
El gol de Sarmiento a los 43 minutos de la primera etapa llegaría como consecuencia de un error de Díaz que calculó mal un tiro libre frontal la pelota le pasó por arriba de sus manos un remate al arco encontró la cabeza de Ramón Abila que sin ninguna oposición cabeceó hacia el gol para desatar la sorpresa de todos no por lo hecho hasta allí sino por el resultado que conseguían los de Junín.
En el segundo tiempo se esperaba la reacción de Colón, pero la misma nunca llegó pese a las variantes que realizó el entrenador en su búsqueda por mejorar la producción. El sabalero fue anárquico, sin ideas para atacar y careciendo de profundidad e imaginación para quebrar la resistencia de Sarmiento. Como a lo largo de estas fechas, Colón fue previsible y se repitió en centros anunciados que permitieron que los marcadores centrales del Verde se lucieran. Con el pitazo de Luis Álvarez llegó el delirio de Sarmiento y el desconsuelo de Colón que en menos de una semana desató un tsunami futbolístico que nadie sabe donde puede terminar.














