En un partido de alto voltaje, Rosario Central mostró reacción anímica, contundencia en áreas y lectura táctica para revertir un desarrollo adverso y vencer 2-1 a Gimnasia y Esgrima La Plata en el Juan Carmelo Zerillo. El conjunto auriazul ajustó su estructura en el complemento y capitalizó sus momentos de mayor lucidez.
Central lo dio vuelta en el Bosque y llega afilado al clásico
En condición de visitante, Rosario Central revirtió el marcador ante Gimnasia y se impuso 2-1 en La Plata. Toma impulso rumbo al duelo frente a Newell’s.
Por Ovación
De la presión local a la respuesta canalla
El Lobo impuso condiciones en el inicio con presión coordinada y ocupación agresiva de los carriles interiores. Nacho Fernández aprovechó una segunda jugada tras rebote corto y adelantó al equipo platense, que dominaba los duelos y forzaba errores en la salida rival.
Pero Rosario Central modificó la ecuación tras el entretiempo. Con mayor amplitud y mejor sincronización entre mediocampo y ataque, encontró profundidad. El empate llegó mediante una transición rápida y definición precisa, luego de un pase filtrado que rompió líneas.
Pelota parada y jerarquía
El 2-1 definitivo se gestó en una acción de laboratorio: córner ejecutado con rosca al primer palo y anticipo ofensivo para vulnerar la marca zonal. La eficacia en pelota quieta inclinó el resultado en un trámite que ya era equilibrado.
En el cierre, Gimnasia adelantó líneas y cargó el área con centros frontales, pero se topó con respuestas firmes bajo los tres palos. Así, Central consolidó una victoria que fortalece su presente y lo proyecta con impulso hacia el clásico frente a Newell’s Old Boys.













