Colón fue el indiscutido campeón de la Copa de la Liga. Mostró argumentos suficientes como para convertirse en el mejor equipo del fútbol argentino durante el primer semestre. Pero se marchó su principal figura (Luis Rodríguez) y muchos pensaban que con el título podría existir cierta merma en el rendimiento.
Colón y una palabra que está prohibida en su diccionario
Luego de consagrarse campeón, Colón mantiene el mismo nivel de exigencia y la palabra relajamiento no figura en su diccionario.
Sin embargo, en este plantel sabalero hay una palabra que no figura en el diccionario de Eduardo Domínguez y sus dirigidos. Y es la palabra: relajamiento. El espíritu competitivo y la exigencia no cesaron de ninguna manera. Colón sigue jugando como si no hubiese sido campeón y tuviera ese desafío por delante.
El equipo sigue demostrando la misma actitud, todos corren, todos meten y también juegan. El sentido colectivo prima por sobre las individualidades. Más allá de los buenos resultados, nadie puede dudar que Colón extraña la categoría del Pulga, pero lo disimula y muy bien con el aporte de todos.
LEER MÁS: Colón: Los increíbles números de Burián con y sin Domínguez
El mensaje que baja Eduardo Domínguez es muy claro y los futbolistas lo interpretan a la perfección. No hay lugar a relajarse, ni mucho menos conformarse. El campeonato obtenido debe ser un trampolín para lo que viene, debe actuar como un estímulo y de ninguna manera que se convierta en el techo de este equipo.
El rigor competitivo que le imprime el cuerpo técnico es fundamental, para que dos meses después de ser campeón, Colón siga siendo protagonista. No se conforma con lo obtenido y va por más, mantiene el ojo de tigre y la voracidad de seguir estando en lo más alto.
No renuncia a los principios que lo llevaron a ser campeón y con rendimientos muy buenos, buenos o regulares siempre mantiene una identidad. Podrá ganar, empatar o perder, pero nunca apartarse de su idea. Y ese es el mayor capital que tiene Colón. Todos están convencidos de lo mismo, el mensaje es unívoco.
LEER MÁS: Colón se convirtió ante Vélez en el mejor equipo del 2021
Pero además asimila los golpes y reacciona rápidamente. Después de una dura goleada como local ante Lanús por 4-1, empató contra Huracán 1-1 mereciendo más y siendo perjudicado por el árbitro que le cobró un penal que no fue. Y sin jugar bien superó a Godoy Cruz 1-0 y venció como visitante a Vélez 1-0.
Por ello e independientemente de lo que pase en este campeonato, la realidad indica que Colón y su técnico no se la creyeron. El título nos los obnubiló ni mucho menos le cambió el rumbo. El camino sigue siendo el mismo y eso es primordial para entender que este equipo tiene presente y futuro. Dejar de competir, nunca, relajarse jamás.














