Pandemia

Covid: ocupación plena en sanatorios y clínicas privadas

El presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe aseguró que la emergencia de covid "terminó la discusión entre lo público y lo privado"

Lunes 07 de Junio de 2021

“La situación sanitaria de los sanatorios es como la de hospitales, podríamos tildarla de ocupación plena y con situaciones angustiantes permanentes ante la imposibilidad de recibir pacientes”, dijo el doctor Carlos Abraham, presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe, en medio de la segunda ola de Covid.

En diálogo con UNO Santa Fe, el representante del sector privado de la salud aseguró: “Estamos todo el tiempo con la angustia de tener que atender a alguien y no contar con los medios para hacerlo”.

Abraham explicó que diariamente las ambulancias y el 107 se pasan horas buscando ubicar pacientes en camas críticas que “en la ciudad no hay, ni en el sector privado ni en el público”. Según el titular de la Sanycli, no importa si el paciente tiene prepaga o no: te ubican donde haya lugar.

“La situación de Covid es de tremenda emergencia donde se acaba la discusión entre lo público y lo privado, si tiene o no cobertura. En donde estén las condiciones te van a atender”, afirmó.

En este sentido, el médico fue muy claro en la definición de la atención médica: “Si creés que atenderte es estar bajo un techo en un establecimiento sanitario con alguien que tenga un guardapolvo al lado, eso es fácil de conseguir. Si entendemos que atender es estar en el lugar adecuado, con la tecnología, y con médicos y enfermeras preparadas para darte una chance y salvar tu vida, hay muy pocos lugares que te puedan dar esa tranquilidad”.

“Cuando salimos a buscar atención para los pacientes Covid estamos buscando eso: el lugar, tecnología, cuerpo médico. Eso es lo que no hay”, expresó Abraham.

La última cama

Consultado sobre el procedimiento mediante el cual se decide quién recibe los últimos recursos, el presidente de la Asociación de Clínicas aseguró “el sistema le va dando lugar al que tiene lugar” y que no hay un protocolo específico, ya que “recurso se niega cuando no está”. "Habría que preguntar en la intimidad de los servicios de cuidado intensivo, pero yo creo que esa decisión está en manos de los profesionales que están en esas áreas críticas”, opinó.

Agregó que cuando el médico atiende a una persona en su domicilio y considera que debe internarse, tiene que llamar a los efectores de salud hasta que encuentre lugar para esa persona, y sino termina en una guardia recibiendo la asistencia posible. “El profesional llama a todos lados y le dicen «no lo traigas porque no tenemos lugar», no importa quién es ni la edad. Son situaciones muy angustiosas pero inevitables”, describió.

“Estos días no hemos tenido camas para pacientes con infartos cardíacos. Han llamado del interior, de San Justo, de Reconquista, y hemos tenido que decirles que no –detalló Abraham. Esto empieza a tener consecuencias más allá del Covid. Esa persona empieza a deambular por los efectores. Hay una no mirada a todo lo demás que sigue existiendo aparte del Covid.”

Según explicó el representante, la relación entre pacientes Covid y no Covid cambia según la institución; algunas dedicaron sus terapias completas a coronavirus, y otras están mitad y mitad. “El resto de las enfermedades no desaparecieron, y hay un montón de cosas que no son enfermedades como los nacimientos, donde tenemos que darle a esas madres un ambiente libre de Covid”, puntualizó.

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“La parte que menos se puede expandir es el recurso humano”

Declaró el doctor, que se mostró escéptico ante la expansión del sistema sanitario, y dio el ejemplo de un restorán para describir sencillamente la situación.

“En un restorán donde hay 10 mesas llegan dos colectivos con turistas que empiezan a decir «queremos mesas, mozo y cocinero». El restorán tiene un tamaño; puede agregar tres mesas en el patio, dos en la vereda, llama un mozo que venga a dar una mano y se acabó. No hay más. Es tan fácil de entender que algunos no lo quieren entender. Es lo que hay”, sintetizó el experto.

En hospitales y sanatorios están trabajando al límite, utilizando los recursos con prudencia, y reconociendo el cansancio y las demoras que pueden ocurrir. Para Abraham, el personal de salud actúa con mucha solidaridad muchas ganas, y opinó que “si estos médicos además se asustaran no del Covid sino de los abogados, ya sería un desastre mayor del que verdaderamente es”.

Por otro lado, llama la atención que son muchos los pacientes internados por otras patologías que han presentado Covid porque lo contagió una visita. “No son pocos. Una visita de más de 15 minutos sin barbijo en una persona que está operada de otra cosa ha significado muchos casos de Covid”, contó Abraham.

Los abusos del sistema

El representante de los efectores de salud privados aseguró que están “siendo víctimas de una extorsión por parte de las droguerías y los laboratorios dado que no hay ningún precio de referencia”.

“Esas drogas tan indispensables hoy, puestas en mano del mercado, son una cosa perversa en la que el que tiene te pide lo que le parece, las envía o no. En Santa Fe no tenemos, hay que esperar que vengan de Buenos Aires. Muchas veces las hemos pagado y no vienen; es una estafa que a veces escuchamos del país con la vacuna: las encargas, las pagas y no las mandan”, dijo Abraham.

A esto se le suma una muy mala relación con las obras sociales. Durante el 2020 las prepagas y obras sociales manifestaron la imposibilidad de dar aumentos en los aranceles que abonan a los sanatorios y clínicas, según Abraham con la excusa de la asistencia económica del gobierno nacional.

“Los sanatorios privados se mantuvieron con sus puertas abiertas durante el año pasado gracias al ATP. Al tener esa asistencia, que era muy importante, las obras sociales aprovecharon para negar la posibilidad de dar aumento. También hay situación humanitaria donde nuestra herramienta habitual de discusión con las obras sociales, que es el corte de los servicios, sería algo imposible de imaginar”, resaltó.

“Yo creo que abusaron de esa situación y los llevó a que terminaremos el año prácticamente sin ningún tipo de incremento”, describió Abraham, y aclaró que la asistencia del gobierno no desapareció porque quedaron los Repro pero que es muy difícil de acceder y entregan menos del 20 por ciento de los sueldos, mientras que el del ATP era de la mitad.

“Las obras sociales sindicales y el Pami se escudaron en el aumento de los costos por la pandemia; la obra social de la provincia durante el 2020 nada, ahora va a trasladar el porcentaje de los salarios de los trabajadores de la provincia de este año. Nos han puesto al borde del abismo desde lo económico y ninguna de ellas cubrió los costos de Covid”, dijo el profesional, quien afirmó que los pacientes con coronavirus implican costos adicionales de bioseguridad.

“Yo no quiero ser pesimista pero hay una ecuación que tiende a que desaparezca el sector; en Buenos Aires esto es mucho más duro y el Estado se está haciendo cargo de las clínicas que están cerrando”, concluyó.

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Descuido

“La mayor parte de la gente que recibimos todos los días no sabe cómo se contagió. Si uno indaga termina concluyendo que seguramente son reuniones familiares o sociales”, dijo el presidente de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Santa Fe. “No son los festejos de Colón solamente, son los de cada día. El fútbol es negocio, y como negocio siguió”.

Sobre los festejos de Colón, su reflexión es que “la conducta social solo necesita una excusa y se desarma. Si mirás cada domingo la costanera, no te digo que está igual pero casi. No los defiendo, me parece que estuvieron pésimo, pero ¿por qué no nos hacemos cargo?”.

Además, se quejó de las personas que minimizan al coronavirus. “Esta enfermedad, por más cruel que sea y que se está llevando tanta gente, afecta a muchos pero no a todos; en realidad afecta a la minoría. Entonces te encontrás cada vez con más gente que ya la pasó que la gente que murió, aunque sean miles. Ese mensaje ninguneador hace que las víctimas estén, y se va a llevar a todos los que se tenga que llevar".

"Por eso a lo único que podemos apelar es a que se vacune la mayor cantidad de gente posible lo más rápido posible. No hay más nada que se pueda hacer”, se lamentó.

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